¿Tienen sentido las rebajas para el pequeño comercio?

La Confederación Española de Comercio lamenta que se haya perdido «el sentido de la campaña». /Mireya López
La Confederación Española de Comercio lamenta que se haya perdido «el sentido de la campaña». / Mireya López

Las cifras de ventas del arranque del año sólo suponen un leve repunte del 0,5% con respecto a la campaña de Navidad, que también fue floja

IRATXE BERNAL

Las rebajas empiezan a perder sentido para los pequeños comerciantes. Es el triste panorama que asoma bajo las estadísticas. Según el último dato del Índice de Comercio al por Menor del INE, el que recoge los datos de enero, durante el primer mes del año sus ventas sólo supusieron un leve repunte del 0,5% con respecto a diciembre. Una cifra aún más pobre si se tiene en cuenta que ese ligero crecimiento supone una remontada en relación a diciembre, que, pese a la campaña navideña, cerró con un 1,2% por debajo de los registros de noviembre. Aún más preocupante: los peores meses de 2018 (ambos con tasas negativas de -0,5%) fueron diciembre y julio, el otro mes ligado a las rebajas.

Estas cifras no cubren las expectativas del sector, que asegura que espera un crecimiento del 3% en el arranque del año. La Confederación Española de Comercio recuerda que la Navidad y rebajas podían suponer tradicionalmente para los pequeños y medianos establecimientos del sector hasta el 40% de las ventas de todo el año. «Teniendo eso en cuenta, estos datos son catastróficos. El cambio de hábitos del consumidor, el comercio electrónico y la falta de regulación son las principales causas de esta pérdida de fuerza de las rebajas», señalan.

Estos malos resultados obligan a muchos comercios a intentar «compensar» alargando las rebajas «hasta finales de febrero e, incluso, hasta principios de marzo». Una estrategia que, en el caso de los establecimientos dedicados a la moda quizá no sirva de mucho dado que durante este 'tiempo de descuento' las buenas temperaturas no han animado precisamente a comprar la abaratada ropa de abrigo.

Reabrir el debate

Si ampliamos la perspectiva y cogemos la tasa anual, las ventas minoristas lograron en enero un incremento del 1,7%. Pero de nuevo aquí hay que matizar que veníamos de un enero que fue realmente malo. El primer mes del año pasado registró una tasa mensual de -0,5%, que a su suponía una remontada con respecto al -1,3 obtenido en 2017. Cifras que redundan en el mensaje lanzado por la Confederación Española de Comercio; «la esencia y el objetivo principal de la campaña se ha perdido completamente, por lo que es indispensable que se reabra el debate sobre los períodos regulados de rebajas».

Por comunidades, este incremento anual en el País Vasco se sitúa en un 1,8%, lo que nos sitúa, junto a otras siete comunidades autónomas, en lado bueno de la estadística. Algo que no pueden decir los comerciantes de Castilla y León, Cataluña, La Rioja, Aragón, Cantabria, Galicia, Canarias, Asturias y Extremadura.

En cuanto al empleo, el primer mes del año deja un crecimiento del 1,2% interanual (el 1,3% en el País Vasco), debido a las contrataciones de personal eventual para cubrir la mayor actividad comercial de la campaña de rebajas, un esfuerzo que luego no se ve reflejado en las ventas.