Sacar chispas al sector maderero vasco

Sacar chispas al sector maderero vasco

El consorcio Basotek trabaja en proyectos para hacer más competitiva una actividad que emplea a 18.000 personas

JOSÉ V. MERINO

El consorcio público-privado Basotek, creado para dar respuesta a los retos actuales y futuros de la cadena de valor forestal-madera en Euskadi, acaba de presentar los proyectos en los que trabaja con el fin de impulsar la competitividad del sector. El propósito es promover la bioeconomía forestal. En Euskadi la superficie arbolada alcanza un 54% del total, uno de los porcentajes más elevados de toda la Unión Europea; representa el 1,5% del PIB y emplea a alrededor de 18.000 personas.

Actualmente, Basotek centra su actividad en cuatro líneas de trabajo: uso de la madera en la construcción, nuevos materiales a partir de la madera o de sus subproductos, aseguramiento del recurso forestal y mejora de la competitividad del sector.

En el caso de la construcción, en 2019 se trabajará en la definición de un proyecto 'tipo' de alojamiento, construido en madera y replicable. En 2020 se hará y validará un primer prototipo. Y, partiendo de que la construcción en madera «requiere de una nueva praxis muy diferente» a la empleada en la edificación convencional, se han planteados dos fases: este año se desarrollarán aplicaciones informáticas de altas prestaciones y el que viene se verificará la aplicabilidad y ergonomía del planteamiento.

Bittor Oroz, viceconsejero de Agricultura del Gobierno vasco, subraya que la digitalización del sector es «uno de sus principales retos estratégicos». Y añade que el proyecto no busca únicamente la adopción de tecnologías digitales, «sino un cambio de paradigma desde un sistema altamente manual y analógico basado en la experiencia a un sistema con una captura de datos y planificación digital, con nuevos sistemas de toma de decisiones».

Concluye, por ello, que como uno de los grandes retos es la necesidad de incrementar notablemente la competitividad, «buena parte de dicha mejora se logrará con el uso de las nuevas tecnologías para modernizar el sector en su conjunto».

En la línea de trabajo relativa a nuevos materiales a partir de la madera o de sus subproductos, destaca la utilización de serrín como aislante natural o la obtención de pinturas menos contaminantes y más sostenibles a partir de desechos de madera. Se trata de dar respuesta a la llamada 'química verde'.

El serrín se utiliza para obtener un poliol, elemento base para la fabricación, entre otros productos, de aislante para la construcción con propiedades similares a los producidos por la industria petroquímica. A través de este proyecto «se pretende demostrar la viabilidad técnica y económica de la producción de espumas aislantes más naturales para construcción, utilizando subproducto del aserrado de la madera».

En el caso de la iniciativa para crear pinturas menos contaminantes y con menor toxicidad, el objetivo es fomentar la revalorización de residuos forestales que permitan aprovechar toda la cadena de valor de la madera. Los productos necesarios para producir estas pinturas se obtienen de residuos de poda, serrín o corteza, actualmente de bajo valor y que se utilizan principalmente para generar energía mediante su combustión.

Basotek viene trabajando también en el aseguramiento del recurso forestal-madera mediante la mejora en la calidad de las plantas. En el éxito de una plantación forestal tiene un enorme peso la fase de producción de plantas en vivero. El habitual uso de fertilizantes nitrogenados en los viveros puede provocar que sean más susceptibles a plagas y enfermedades. Por ello, «es fundamental dar con productos alternativos». Con este proyecto se buscan materias primas que, bajo el concepto de economía circular (compost, biochar, etc.), sirvan como sustrato alternativo para el crecimiento de las plantas en vivero.