El retorno económico de la I+D cae un 27% en las grandes compañías

El retorno económico de la I+D cae un 27% en las grandes compañías

Según Accenture, sólo un 14% de las mil firmas con mayor capitalización bursátil del mundo asegura sacar rendimiento a su inversiones en innovación

IRATXE BERNAL

Si aumentas lo que gastas en innovación es para ver esa inversión reflejada en los resultados. Pero de la teoría a la práctica hay un trecho que a muchas empresas les cuesta caminar. Incluso entre los gigantes del mercado parece que la cantidad de puertas abiertas por las nuevas tecnologías les lleva a 'dispersarse' y apostar por inversiones que no acaban dando los frutos esperados de acuerdo a su coste.

Según una encuesta realizada por la consultora Accenture a ejecutivos de las mil empresas con mayor capitalización bursátil del mundo, éstas invirtieron conjuntamente entre 2012 y 2017 cerca de 456.000 millones de euros en I+D. Esta cifra es un 6% más alta que la que los mismos encuestados aseguran haber dedicado a este fin en los cinco años anteriores y, por lo que prevén, será también sensiblemente más pequeña que la prevista hasta 2022. De cara a los próximos años, aunque desciende el número de empresas que incrementará la inversión en innovación en al menos un 25% crece el porcentaje de quienes creen que superaran con creces ese tope. De hecho, los que incrementarán la este gasto en un 50% o más pasan de 16% al 29%.

Sin embargo, y pese que es una partida por la que la mayoría asegura que seguirá apostando, el retorno económico de esa inversión ha caído en un 27% y sólo un 14% de los ejecutivos asegura estar teniendo éxito en transformar sus inversiones en innovación en valor. Frente a ellos, un 57% de los trabajan en empresas que aunque aumentaron su gasto en I+D en más del 25% tuvieron un desempeño inferior al de sus pares en la industria.

Con estos resultados, la consultora ha querido saber qué diferencia a esas firmas que aseguran que sí consiguen sacar partido a sus inversiones. Una de las principales características que comparten es la diversidad de las fuentes de información a las que recurren para predecir las futuras demandas futuras de sus consumidores. Entre ellas, están el el dig data y la inteligencia artificial. De hecho, un 65% de las empresas que sí consigue generar valor de sus inversiones en innovación asegura que ya utiliza sistemas de analítica avanzada para ese generar conocimiento y hacer recomendaciones a los distintos departamentos de su organización.

La voz de los clientes

Obviamente, parte de esa información procede de los clientes, a quienes no solicitan su opinión sobre sus productos o servicios tras su comercialización, sino que incluyen las posibles aportaciones de los consumidores al proceso de lanzamiento. Los expertos de Accenture llegan a hablar de 'colaboración' del cliente'. De este modo consiguen ajustarse a las necesidades reales e, incluso, personalizarlos. O, al menos, dar esa sensación; una de las variables que miden a la hora de analizar la satisfacción de sus clientes es el grado de inclusión que estos sienten en las decisiones de la firma.

Esas empresas son más rápidas en la incorporación de tecnologías emergentes en su producción y además no trabajan solas. Crean 'ecosistemas' de socios estratégicos, un red que gestionan velando siempre por que éstos proveedores sean igualmente decididos al invertir en innovaciones que aporten mejoras.

Por otra parte, hacen lo posible por conservar el talento introduciendo «nuevas formas de trabajo, caracterizadas por su flexibilidad y capacidad de adaptación» en las que, además, «el talento humano es amplificado con las nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial». Según el informe, el 60% de las empresas que sí consiguen generar valor de sus inversiones en innovación asegura «estar desarrollando una fuerza laboral 'líquida'».