Las renovables evitan emitir 2.000 millones de toneladas de dióxido de carbono

Las renovables evitan emitir 2.000 millones de toneladas de dióxido de carbono

Según datos de la ONU, la capacidad de producción de energía limpia se ha multiplicado por cuatro en la última década

IRATXE BERNAL

En los últimos diez años, las energías renovables han cuadriplicado su capacidad instalada, que ha pasado de los 414 gigavatios (GW) a finales de 2009 a poco más de 1.650 GW previstos para cuando acabe 2019. Son datos extraídos del informe sobre las tendencias en el sector que acaba de publicar la ONU como preámbulo de la celebración de la Cumbre sobre la Acción Climática de finales de mes. Si se incluyen todas las tecnologías de generación (es decir, contando también las fósiles), al final de la década se habrá instalado una capacidad neta de 2.366 GW.

Según este documento, sólo en 2018 se alcanzó un récord de 167 GW de nueva capacidad de energía renovable, frente a los 160 GW registrados en 2017. Así, el 12,9% de la energía generada fue de origen renovable, una cifra que supone un leve crecimiento sobre el registro del año anterior (11,6%) y evitó la emisión de 2.000 millones de toneladas de dióxido de carbono, un ahorro nada desdeñable teniendo en cuenta que pese a todo las emisiones globales del sector eléctrico en 2018 alcanzaron 13.700 millones de toneladas.

El documento afirma que desde 2009 a nivel mundial se han invertido 23,5 trillones de euros (2,6 billones de dólares americanos), de los que la mitad han estado destinados a la tecnología de generación solar. Según los datos del programa de las Naciones Unidas para el medio ambiente, esta renovable habría visto incrementar su capacidad en los últimos diez años desde los 25 GW a los 663, una cantidad que la ONU estima «suficiente como para abastecer a aproximadamente 100 millones de hogares estadounidenses durante un año».

China, el mayor productor

Entre los países productores de energía verde destaca China, que en los últimos diez años ha sido el mayor inversor. La ONU estima que el gigante asiático ha destinado entre 2009 y 2019 cerca de 758.000 millones de dólares a incrementar su capacidad de generación frente a los 356.000 millones de Estados Unidos y los 202.000 millones de Japón. La UE en su conjunto sumó 698.000 millones a incrementar su producción de energía renovable, con Alemania (179.000 millones) y Reino Unido (122.000 millones) a la cabeza. España, con 35 millones ocupa una undécima posición en este ránking, por detrás de los ya citados más India, Italia, Brasil, Australia y Francia. En total, la inversión global destinada a incrementar la capacidad de generación de fuentes renovables ha sido tres veces mayores que los fondos destinados a la capacidad de generación con carbón y gas.

La ONU también destaca cómo ha aumentado la competitividad de la producción renovable durante la década con unos costes que han bajado un 81% en el caso de la energía solar fotovoltaica y un 46% en el de la energía eólica terrestre. Un dato que contrasta con otro nada positivo; pese a los buenos datos del año pasado, las emisiones globales del sector eléctrico durante la última década han aumentado alrededor de 10%.

La publicación de este informe de la ONU coincide con la aparición del informe anual (con datos de 2018) del Consejo Global de Energía Eólica (GWEC por sus siglas en ingles) que calcula en 330 GW el incremento en la capacidad de generación de la energía eólica entre 2019 y 2023, lo que para ese año elevaría el total en 900 GW. Es decir, el mercado mundial de energía eólica crecerá durante estos próximos cinco años a una tasa anual del 4%, lo que significa que se agregará una media de 14 GW anuales.