¿Puede mi pyme salir a Bolsa?

¿Puede mi pyme salir a Bolsa?

La UE implanta un nuevo reglamento que facilita a las pequeñas y medianas empresas acudir al mercado de valores para encontrar financiación

IRATXE BERNAL

Cuando pensamos en la Bolsa de valores tendemos a hacerlo también en el Ibex y, por tanto, en las grandes corporaciones. Sin embargo, en e l parqué puede también ser una buena fuente de financiación para las pequeñas y medianas empresas. Pero no es una opción muy seguida. Actualmente, de los cerca de 20 millones de pymes europeas, apenas 3.000 cotizan en mercados de valores y, según Bruselas, el número de de Ofertas Públicas Iniciales es todavía muy inferior al que existía antes de la crisis financiera. Un panorama que los socios comunitarios quieren cambiar para impulsar el crecimiento de la economía «dado el papel crucial que juegan las pymes para la creación de crecimiento y empleo».

Por eso, para ayudar a las pymes a dar el salto, el mes pasado la Comisión Europea aprobó un reglamento que hace más accesibles los requisitos para salir a bolsa. En realidad, la nueva normativa responde a una vieja reclamación de quienes abogan por unificar criterios en las decisiones de los supervisores de los diferentes países, y evitar, por ejemplo, que empresas españoles salgan a Bolsa en países con exigencias más livianas que los realizados por la CNMV.

Sin embargo, al simplificar los trámites para colocar acciones en una Oferta Pública de Venta (OPV) vender deuda, el nuevo reglamento también sirve para despertar entre las pymes el interés por la bolsa más allá de los mercados de valores pensados específicamente para ellas, como el Mercado Alternativo Bursátil (MAB) español o el Euronext Growth.

Folletos simplificados

La principal novedad está en los folletos de emisión de acciones, que siempre han de ser autorizados por el regulador. En ellos, aparecen todos los riesgos y características de la inversión y la empresa aporta datos sobre cuentas de resultados anteriores, el equipo gestor, la política de dividendo que quieren seguir, previsiones de beneficios o planes estratégicos. Pero la propia Comisión Europea reconoce que, hasta la fecha, «el coste de elaborar un folleto normal puede llegar a ser desproporcionadamente elevado para las pymes y puede disuadirlas de ofertar sus valores al público«. De modo que las nuevas normas »introducirán un enfoque más proporcionado para apoyar la cotización de las pequeñas y medianas empresas al mismo tiempo que se garantiza la protección de los inversores y la integridad del mercado«.

Los nuevos folletos necesarios para entrar en los mercados regulados (tanto el continuo como el ya citado MAB) serán más breves y responderán a un 'patrón'; es decir se rellenarán completando una plantilla en las a las empresas se las irán reclamando la información en un orden fijo predeterminado. Para poder utilizar este recurso, las firmas deberán haber cotizado al menos tres años en los llamados mercados de crecimiento de pymes. La UE también da a partir de ahora opción a que se registren como tales las plataformas de emisión de bonos, siempre que emitan menos de 50 millones en doce meses.

Más allá de acceder a vías de financiación alternativas al sistema financiero y el capital riesgo, el mercado de valores tiene varias ventajas para una pyme. Además de acceder a nuevos inversores, crece su reputación, credibilidad y visibilidad, lo que facilita tanto que nuevos clientes, socios comerciales o proveedores se interesen por sus servicios, incluso fuera de nuestras fronteras, como captar fidelizar el talento.