Presencia residual de las mujeres en los puestos de mando

Presencia residual de las mujeres en los puestos de mando

Un informe del INE constata la realidad del mercado laboral español

JOSÉ V. MERINO

El diablo, y la verdad, están muchas veces en las pequeñas cosas. La semana pasada, el Instituto Nacional de Estadística ofreció una explotación de la Encuesta de Población Activa, la EPA. Entre toda la información había un par de renglones, que pasaban desapercibidos, sobre los tipos de puestos laborales que hay en España. En sustancia, se apreciaba que la mayoría de los trabajadores tienen jefes, pero no subordinados a su cargo: estadísticamente, siete de cada diez.

Y ahí viene la cuestión. Esa situación no es homogénea entre hombres y mujeres, ya que mientras el 63,1% de los varones estaban en esta tesitura el pasado año, en el caso de las féminas se iban hasta el 76,3%. Es decir, que hay una diferencia de 13,2 puntos entre unos y otras. O, lo que es lo mismo, hay más hombres con subordinados que mujeres con ellos

Y en unos momentos en los que, al hilo de los incuestionables éxitos de las concentraciones del 8-M, todo parece estar en cambio, los fríos datos indican que nada más lejos de la realidad. En 2017, un 63,6% de los hombres estaban bajo un jefe y no tenían a nadie por debajo; y un 76,1% de las mujeres trabajadoras estaban en la misma situación. Esto es, la diferencia era en ese momento de 12,5 puntos. Menos que en 2018.

Si el análisis se pule aún un poco más, se ve que las cosas son en realidad como parecen: que las mujeres no están en los puestos de mando. Ni en los principales, ni en los inferiores. Así, un 7,9% de los hombres son encargados, jefes de taller o de oficina, o capataces. Las mujeres, un 5%. En el caso de los mandos intermedios, un 7,6 frente a un 6,1. En el de los directores de pequeñas empresas, departamentos o sucursales, un 8,5% frente a un 4,9% a favor de los hombres. En el de los directores de empresas medianas o grandes, un 0,9% y un 0,3%. Y en el último apartado, denominado 'ocupados independientes', esto es, personas sin jefes ni subordinados, ellos ganan de nuevo: un 11,7% por un 7,1% de mujeres en esta misma situación.

Lo dicho, la verdad está entre líneas. Y la verdad es que la presencia de las mujeres en los engranajes de mando de las empresas españolas aún es muy pequeña.