El precio de las materias primas acosa a Euskadi

El precio de las materias primas acosa a Euskadi

La industria del País Vasco consume 21 millones de toneladas anuales de materias primas, de las que el 77% son importadas

JOSÉ V. MERINO

La agencia vasca de la innovación, Innobasque, percibe tres grandes amenazas para la economía vasca. Junto a la presión china y la falta de adecuación del talento a las necesidades, supone y supondrá un problema la fluctuación del precio de las materias primas y criticidad de suministro.

«La alta dependencia de materias primas y la presión que ejerce sobre los márgenes de algunos sectores industriales convierten las fluctuaciones en sus precios en una amenaza grande para el desarrollo de nuestro territorio». ¿Por qué? Pues porque Euskadi —al igual que Europa— «tiene una alta dependencia de materias primas críticas para diferentes procesos de producción, que a su vez son igualmente críticos».

Se trata de materias primas finitas cuya demanda aumenta a medida que los países o las áreas geográficas se desarrollan. En definitiva, el suministro de muchos de estos recursos y fuentes de energía proviene de países que, o bien tienen una demanda interna grande y creciente de esos recursos, o se encuentran en zonas de riesgo geopolítico, por lo que la criticidad de suministro aumenta y su precio fluctúa al vaivén de conflictos y otros sucesos.

Ante esta amenaza, la Comisión Europea creó y actualiza periódicamente una lista de materias primas críticas para la Unión Europea. La última edición incluye veintisiete materiales considerados críticos por su importancia para la industria, para el progreso tecnológico y la calidad de vida, y para el desarrollo e implantación de tecnologías limpias.

Concretamente, la economía vasca importa el 71% de sus materiales y, del total de nuestro consumo, un 11% se convierte en residuos. Nuestro sector industrial consume 21 millones de toneladas de materias primas al año, de las cuales el 77% son importadas. Actualmente, el coste de suministro de materias primas supone el 6% de los costes totales de las empresas de la industria vasca. Esto implica una gran presión sobre los márgenes en aquellos sectores intensivos en recursos materiales, lo que convierte este impacto en una amenaza grande para Euskadi.