Los vascos, poco preparados para emprender (según ellos)

Los vascos, poco preparados para emprender (según ellos)

La edición española del 'Global Entrepreneurship Monitor' asegura que Euskadi está entre las comunidades con menos potenciales emprendedores

IRATXE BERNAL

Timoratos y con una muy baja percepción de nuestras propias habilidades. Así somos los vascos a la hora de emprender, según las conclusiones de la última edición española del 'Global Entrepreneurship Monitor' , un análisis que, por iniciativa de las escuelas de negocios London Business School y Babson College, desde 1999 se realiza en un centenar países para evaluar la «dinámica emprendedora».

En España, la realización de este informe está patrocinado por el Banco Santander, Enisa y la Fundación Rafael del Pino y corre a cargo de 150 investigadores, entre los que hay expertos de las tres universidades vascas. En total, para su redacción han realizado 23.100 encuestas a la población de entre 18 y 64 años y entrevistas a 36 expertos, para evaluar la «propensión a emprender de la población española».

Sus resultados globales señalan que la «tasa de actividad emprendedora» española –«que mide las iniciativas con menos de 3,5 años de vida en el mercado»-, continúa en aumento (del 5,2 % en 2016 al 6,4% actual) y se acerca a cifras de antes de la crisis, cuando estaba en el 7,6%. Sin embrago, a pesar de este incremento, el índice en España sigue estando por debajo de la media europea (8,7%), aunque supera a economías como las de Italia (4,2%) o Alemania (5%).

Perfil del emprendedor vasco

De sus conclusiones también se puede deducir que, a menos en el País Vasco, creemos que en nuestro entorno hay bastantes oportunidades de negocio, pero consideramos que estamos poco preparados para aprovecharlas. Por un lado, porque tenemos muy mala percepción de nuestros propios conocimientos y habilidades. Tan mala, que sólo los valencianos y los asturianos la tienen peor. Y, por otro, porque también aseguramos que apenas tenemos modelos de referencia. Es decir, según el informe, conocemos a pocas personas que hayan montado empresa. Y este es un dato muy llamativo, porque los únicos que reconocen tener aún menos referencias empresariales en su entorno que los vascos son los madrileños mientras que quienes aseguran conocer a más emprendedores son los extremeños.

Y curiosamente, sin embargo, sólo los catalanes tienen menos miedo al fracaso que nosotros. Un dato positivo pero insuficiente porque eso no nos libra del último puesto en la tabla de vocaciones emprendedoras. Según las encuestas, en Euskadi es donde hay menos potenciales empresarios. Es decir, personas que han declarado su intención de poner en marcha una nueva empresa en los próximos 3 años. Es cierto que escalamos posiciones cuando hablamos de quienes han creado negocios hace al menos tres meses, pero volvemos a la parte baja de la tabla cuando hablamos de la consolidación de estos proyectos; el País Vasco es la quinta comunidad en número de «emprendedores nacientes» pero se queda en la decimocuarta en el de «nuevos», personas que poseen y gestionan un negocio que ha pagado salarios por más de tres meses y menos de 42.

Un apunte más, la comunidad autónoma es la que mayor número de empresas dedicadas al sector de servicios al consumidor tiene entre esos negocios consolidados, así como la que menos firmas dedicadas a la transformación suma. Además, Euskadi está entre las regiones donde más negocios se crean «sin competencia» (con un producto novedoso) en su entorno y con más del 25% de sus clientes el exterior, pero también entre las que menores perspectivas de contratación tienen en los próximos cinco años.

Al margen de este perfil del emprendedor, el informe también destaca que, cada vez más, poner en marcha negocio propio en España es cosa de ellos y ellas. Y ya no sólo por cosas del llamado lenguaje inclusivo. El porcentaje de iniciativas empresariales que tienen a una mujer como promotora ha crecido en los últimos años hasta casi alcanzar la paridad. Según el Informe, tras 46,9% de los negocios con menos de 3,5 años de vida en el mercado hay emprendedoras.