Pequeños pasos para ahorrar (al menos) cien euros al mes

Pequeños pasos para ahorrar (al menos) cien euros al mes

Acciones como separar el ahorro del resto del dinero, reducir el uso del coche, no comprar en fechas señaladas o revisar los contratos energéticos contribuyen a mejorar la economía doméstica

Jorge Murcia
JORGE MURCIA

La riqueza financiera neta (diferencia entre activos financieros y deudas) de las familias españolas marcó máximos históricos el pasado año, y casi duplicó la renta bruta disponible generada durante ese periodo. Sin embargo, el consumo y la inversión se 'comen' casi toda esa renta, y sólo un 5% se dedica al ahorro (en los años más duros de la crisis se acercaba al 14%). Muchas familias tienen problemas no ya para ahorrar, sino para que sus cuentas corrientes no acaben el mes en números rojos. Pero quien más quien menos puede seguir una serie de pasos que, uno tras otro, pueden dar sus frutos en forma de pequeños (o no tanto) ahorros. Self Bank ofrece consejos para engordar la hucha en al menos 100 euros mensuales.

Separar el ahorro del resto del dinero. Es una recomendación básica para no acabar gastando ese dinero que en principio se destina a la hucha. En segundo lugar, conviene seguir un método. Por ejemplo, 'trocear' esos 100 euros que nos proponemos ahorrar durante un mes, de forma que guardemos cada día una cantidad mayor al del anterior. Los ahorros pueden proceder, por ejemplo, de esas monedas que se van acumulando en la cartera. Meterlas en un bote puede ser una buena idea.

No comprar, en la medida de lo posible, en determinadas fechas señaladas. Por ejemplo, aprovechar las rebajas en Navidad o Reyes. O elegir para las vacaciones de Semana Santa los días anteriores o posteriores.

El modo en el que nos movemos de un sitio a otro también hará que nuestro gasto mensual sea mayor o menor. Muchas veces se puede ir andando (o en bicicleta) a sitios a los que habitualmente nos desplazamos en coche, con el consiguiente gasto en gasolina o aparcamiento. Incluso hay 'apps' deportivas que, además de indicar los kilómetros recorridos, también calculan cuánto combustible se ha ahorrado. Utilizar el transporte público también es una alternativa que suele ser más barata.

Y si queremos viajar en coche, siempre es posible compartirlo con otras personas. Si aún así no queremos prescindir de nuestro automóvil (o no hay más remedio), se pueden aprovechar las posibilidades que ofrece internet para elegir el camino más corto a recorrer, o encontrar la gasolinera más barata de los alrededores.

Las facturas domésticas, como las relacionadas con la energía o las comunicaciones, también pueden ser una fuente de ahorro. Con respecto a la electricidad, es muy probable que nos interese una tarifa con discriminación horaria, opción que está tratando de potenciar el Gobierno. Otros consejos para gastar menos luz es revisar si la potencia contratada se ajusta a los que necesitamos, usar iluminación LED, o desenchufar los aparatos en 'stand-by'. En cuanto a las telecomunicaciones cabe preguntarse si se necesitan todos esos gigas de descarga o minutos de llamadas que nos ofrecen en algunas tarifas, teniendo a nuestra disposición las redes Wifi, o aplicaciones como WhatsApp.

Comer fuera de casa puede resultar más apetecible -y, eso seguro, mucho más cómodo- que hacerlo en casa. Pero desayunar fuera del domicilio puede suponer, fácilmente, tres euros diarios. Que multiplicado por los días laborables del mes, pueden suponer 66 euros. Lo mismo se puede decir con respecto a las comidas principales. En cuanto a la cesta de la compra, hay muchas opciones de ahorro. Desde sustituir determinados alimentos por otros (pavo o pollo, en lugar de ternera, por ejemplo) a elegir marcas blancas en lugar de otros fabricantes más caros. Un propósito podría ser rebajar la factura semanal de -un suponer- 100 euros a 75. Con ello ya se lograría alcanzar el objetivo de ahorro mensual propuesto.

Comprar más barato… o no hacerlo

Más allá de comprar artículos más baratos está la opción de no hacerlo. Muchas veces adquirimos, por un simple impulso consumista, cosas que no necesitamos. O seguir el método de 'no comprar sin tirar': si adquirir un nuevo producto conlleva la obligación de deshacernos de otro, tal vez nos ahorremos alguna que otra compra innecesaria. En este apartado del consumo también es cada vez más fácil beneficiarse de las ventajas que nos ofrece internet a la hora de encontrar la opción más interesante.

Pocas cosas hay para valorar el dinero como saber lo que cuesta ganarlo. Por eso es una buena opción calcular cuánto ganamos por hora. Por ejemplo, con un sueldo de 1.200 euros netos y un horario de 160 horas al mes, el resultado es de 7,5 euros ganados por hora. De esa manera es fácil calcular que lo que de primeras es sólo un capricho de 30 euros equivale a cuatro horas de trabajo.