Los pensionistas vizcaínos auguran al menos otros seis meses de protestas

La protesta ha contado con 1.700 asistentes, según la Policía. /Manu Cecilio
La protesta ha contado con 1.700 asistentes, según la Policía. / Manu Cecilio

Conmemorarán el primer aniversario el sábado 19 con una marcha por Bilbao y permanecerán atentos a los movimientos sobre la revalorización anunciados

ERLANTZ GUDEBilbao

Los pensionistas vizcaínos celebrarán el sábado 19 con una marcha por Bilbao el primer aniversario de un movimiento que surgió de la redes sociales y que ha calado en la comunidad, particularmente en Bizkaia, desde la primera protesta el pasado 15 de enero. La efeméride se conmemorará a su vez con una exposición de las movilizaciones en el territorio desde ese día y hasta el próximo 30 de enero en el centro cívico de San Francisco.

En la protesta de hoy en los aledaños del Ayuntamiento, en la que han participado 1.700 asistentes -según la Policía-, se han recogido donativos -máximo un euro- para financiar gastos como la organización de la muestra y la cartelería y megafonía de la manifestación, que arrancará desde la sede de Confebask, en el número 50 de la Gran Vía.

Los mayores han asegurado que continuarán movilizándose en los próximos meses y han instado a la gente a seguir «echándose a las calles» para garantizar la viabilidad del movimiento. ¿Hasta cuándo? El plazo se fija en seis meses, tiempo máximo en el que el Ejecutivo prevé finiquitar de forma oficial el actual Índice de Revalorización, que sitúa el incremento de las pensiones en un 0,25% mientras las cuentas de la Seguridad Social se mantienen deficitarias, es decir, muy a largo plazo.

Según el Ministerio de Trabajo, antes del 30 de junio debería abordarse un acuerdo para alumbrar un mecanismo que garantice el mantenimiento del poder adquisitivo, «preservando a su vez la sostenibilidad social y financiera del sistema de Seguridad Social». La entente deberá llevarse a cabo en el marco del diálogo social y conforme a las recomendaciones del Pacto de Toledo.

No obstante, son tan elevadas las exigencias del colectivo que cuesta imaginar el fin de las protestas en esTe periodo. Hoy han vuelto a insistir en el establecimiento de una pensión pública de 1.080 euros y un salario mínimo de 1.200, conforme a su interpretación de la Carta Social Europea, o en que se blinde en la Constitución el incremento de las prestaciones según el IPC.

Abucheos

Los pensionistas, en boca del exjuntero de Herri Batasuna Jon Fano, han emplazado a su vez a utilizar el vigor que aún mantienen para, «junto a otros movimientos, frenar el ascenso de la 'derechona'». De hecho, y como suelen hacer, se han conjurado sobre su fortaleza ante la proximidad de las elecciones. En lo tocante al trabajo con las plataformas de Gipuzkoa, Álava y Navarra, se celebrará una reunión el jueves 17 para estudiar nuevas acciones conjuntas. En Álava y Gipuzkoa no hay previstas por ahora manifestaciones el día 19.

La protesta de hoy ha vivido un polémico incidente con los enconados abucheos a una mujer -médica en activo y militante de UGT- cuando ha tomado la palabra, acompañados de gritos contra las centrales sindicales, aunque ni siquiera las ha nombrado esta vez. Integrante del movimiento desde el principio e inmersa en otras controversias, los portavoces han advertido de la mala imagen de la escena para el movimiento y han instado a la unidad.