El «paso adelante» de la industria de la automoción

Cadena de montaje en una planta de automóviles de Barcelona./AFP
Cadena de montaje en una planta de automóviles de Barcelona. / AFP

Los fabricantes presentan un plan de movilidad para reactivar las ventas de automóviles y acabar con la situación de «incertidumbre» que vive el consumidor

Jorge Murcia
JORGE MURCIA

La industria del automóvil asiste preocupada a un continuo descenso de ventas. Son siete meses ya en los que el mercado de turismos y todoterrenos presenta cifras inferiores a las de un año antes. Y esta tendencia negativa no tiene visos de enderezarse a corto plazo. Muchos consumidores se sienten abrumados ante una decisión, la de qué coche comprar, que pocas veces había sido tan complicada como hasta ahora. Según Anfac, «las diferentes leyes de cambio climático, los planes de calidad del aire y de movilidad en ciudades y regiones sólo consiguen potenciar esa indecisión». Por eso la patronal de fabricantes acaba de presentar su plan de movilidad, «un paso adelante» de la industria en busca de «una estrategia de movilidad uniforme, coherente y comprensible» para el ciudadano que sirva «para mejorar la eficiencia, sostenibilidad y seguridad del transporte por carretera».

El plan, presentado a las formaciones políticas y administraciones tanto municipales como autonómicas, parte de «considerar la movilidad inteligente en su conjunto como un vector de transformación radical de la industria de la automoción». La conducción autónoma, la movilidad compartida, la conectividad y la electrificación, junto con «el peso creciente que están tomando las ciudades y las personas», conforman la gran «disrupción» a la que se enfrenta la industria del automóvil.

En este contexto, la propuesta de Anfac nace «con un doble enfoque». Por un lado, proponer «el desarrollo de una estrategia de país hacia una movilidad que garantice el desarrollo sostenible, el crecimiento económico y la innovación, junto con el derecho a desplazarse con libertad, con seguridad y unos costes asequible». En segundo lugar, reúne cincuenta recomendaciones ('best practices') para el desarrollo de los posibles planes de movilidad en las ciudades.

La renovación del parque circulante «con vehículos de cero y bajas emisiones» es uno de los ejes sobre los que pivota el plan. Anfac recuerda que en la edad media del parque automovilístico español es de 12,6 años, frente a los 7,65 del año 2000. Y que el 20% de los coches en circulación más antiguos generan el 80% de la contaminación. En este marco proponen una serie de medidas como un plan estructural y plurianual de incentivos (al estilo del PIVE y el MOVEA), líneas de ayuda para puntos de recarga eléctrica, o la promoción de otros tipos de movilidad como el gas natural, el renovable, o el gas licuado de petróleo (GLP).

El plan también ataca la fiscalidad del automóvil, que en opinión de Anfac debe estar «orientada al uso y basada en parámetros medioambientales». La patronal apuesta por un IVA reducido para el vehículo alternativo, deducciones en el Impuesto de Sociedades para la renovación de las flotas de vehículos de empresas, o en el IRPF por la compra de vehículos de cero y bajas emisiones. También propone bonificar el Impuesto de Actividades Económicas (IAE) sobre la actividad industrial derivada de la fabricación de vehículos alternativos, y la exención o tipo impositivo reducido a la electricidad para puntos de recarga rápida.

Renovación de flotas municipales

Anfac recomienda armonizar las políticas de movilidad, que en la actualidad dependen mayormente de las normativas municipales. Apuesta por crear «un protocolo marco» ante episodios de alta contaminación, consolidar el etiquetado de los vehículos por parte de la Dirección General de Tráfico (DGT) o elaborar índices nacionales de calidad del aire homogéneos. En cuanto al sistema de transportes, recomienda implementar ayudas a la renovación de taxis y VTC, o sustituir autobuses y la flota de todos los servicios municipales por vehículos eléctricos o de bajas emisiones.

La estrategia de Anfac pasa también por dar un impulso a las iniciativas de movilidad compartida, como el 'car sharing' a partir de vehículos menos contaminantes, o la promoción de otros sistemas de uso conjunto de sistemas de transporte. La apuesta de los fabricantes por la «sensibilización y concienciación ciudadana y empresarial» se concreta en el uso del 'car sharing' corporativo, planes que incentiven los proyectos de transporte colectivo para empleados, o potenciar la formación sobre técnicas de conducción eficiente e inteligente.