Pagar la jornada completa por no presentar el registro horario

Pagar la jornada completa por no presentar el registro horario

Una sentencia asegura que en caso de conflicto, si la empresa no justifica las horas trabajadas, los empleos a tiempo parcial se consideran completos

IRATXE BERNAL

Por si la posibilidad de ser multadas con hasta 6.500 euros por no disponer de un sistema de registro horario fuera poca motivación para algunas empresas, la Justicia acaba de dar a las más renuentes un nuevo acicate para que se pongan las pilas: cualquier empleado a tiempo parcial sobre cuya actividad la empresa no lleve un registro horario puede reclamar el pago de la jornada completa. Así lo establece en una sentencia el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, que acaba de determinar que, en caso de conflicto y de no existir tal registro, los contratos a tiempo parcial serán considerados por los jueces del mismo modo que si el trabajador desempeñara sus tareas a tiempo completo.

La sentencia responde a una demanda interpuesta por una camarera contratada a tiempo parcial el pasado año en un bar salmantino. Fue despedida al cabo de ocho meses y ella reclamó cuatro mensualidades más las vacaciones ya que, según aseguraba, pese a lo que rezaba en el contrato había trabajado la jornada completa. En primera instancia, la Sala de lo Social del Tribunal autonómico reconoció la deuda y condenó a la empresa a abonarla, pero tomando como base del cálculo una jornada a tiempo parcial.

La demandante interpuso entonces un recurso de suplicación que ahora ha resuelto el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León recalculado la deuda; esta vez se parte del salario según convenio de 1221,71 euros mensuales correspondientes a una camarera que realiza una jornada laboral de 40 horas semanales. De este modo, la sentencia obliga al bar a abonar a la trabajadora casi 6.597 euros (más un 10% anual en concepto de intereses) correspondientes a salarios pendientes.

Obligación de la empresa, no del trabajador

Para tomar esta decisión el Tribunal ha considerado que «no puede hacerse recaer sobre la trabajadora la carga de acreditar la realización de una jornada a tiempo completo». Es decir, que es obligación de la empresa y no del trabajador justificar las horas trabajadas y, dado que en este caso el empleador no aportó el registro horario, da por defecto la razón a la demandante. El argumento se apoya en el Estatuto de los Trabajadores, cuyo artículo 12.4.c establece que la jornada de los empleados a tiempo parcial «se registrará día a día y se totalizará mensualmente, entregando copia al trabajador, junto con el recibo de salarios, del resumen de todas las horas realizadas». En caso de incumplimiento, «el contrato se presumirá celebrado a jornada completa, salvo prueba en contrario».

Aunque esta sentencia en concreto se refiera a un conflicto surgido a partir de un contrato a tiempo parcial y en estos el Estatuto de los Trabajadores ya imponía el registro horario antes de que fuera una obligación generalizada, el mismo argumento (es la empresa quien tiene los medios y la obligación de realizar el control horario) podría emplearse ahora en reclamaciones por horas extras no abonadas y no compensadas.