Optimismo español en China

Chinos haciendo cola para probar jamón en el espacio que ocupa Interporc./Zigor Aldama
Chinos haciendo cola para probar jamón en el espacio que ocupa Interporc. / Zigor Aldama

El estímulo de las importaciones del Gran Dragón satisface a las empresas españolas, que vislumbran importantes oportunidades

Zigor Aldama
ZIGOR ALDAMA

«Siempre es alentador, sobre todo en la coyuntura que vivimos, que un país como China se posicione a favor del juego multilateral y del libre comercio». Javier Serra, director general de Internacionalización de la Empresa en el ICEX, considera que tanto el discurso que el presidente Xi Jinping pronunció el lunes, como la gigantesca Exposición Internacional de Importaciones de China que inauguró con su alocución, son motivo de alegría.

Pero, en una entrevista con EL CORREO, Serra también asegura que es el primer paso de un proceso que debe continuar su curso: «Ahora esperamos que sus palabras se concreten en medidas específicas, en posibles reducciones de aranceles, firmas de protocolos bilaterales que permitan el acceso al mercado chino de productos españoles actualmente vetados, y la reducción de restricciones en el sector servicios».

A pesar de que esos avances tardarán todavía en materializarse, las expectativas del medio centenar de empresas españolas que participan en la Expo son positivas. «Es muy importante la decisión que ha tomado el Gobierno chino de abrirse más al exterior, porque eso permitirá estrechar aún más nuestros lazos comerciales», opina Daniel de Miguel, director de Internacional de Interporc, la organización interprofesional del sector cárnico más importante de España.

Precisamente, la carne de cerdo ha sido siempre la principal exportación de nuestro país a China, y la estimulación de las importaciones anunciada por Xi puede ser el punto de inflexión que permita cumplir con un objetivo pendiente: lograr que el gigante asiático compre carne de mayor valor. «En los últimos años se ha observado una tendencia creciente en la exportación de cortes de mejor calidad en detrimento de los despojos, una partida que ahora está liderada por el bloque americano», explica de Miguel.

En opinión del directivo, la nueva etapa que parece inaugurar la Expo, en la que China sustituirá un modelo económico basado en las exportaciones por otro en el que el consumo interno será el principal motor, abre multitud de oportunidades: «Lo que el consumidor chino demanda es seguridad y calidad alimentaria, y nosotros somos ya el principal proveedor de carne de cerdo en China, un país clave para seguir creciendo, tanto en términos de volumen como en valor», añade De Miguel a este periódico.

El pabellón de España en la expo de Shanghái.
El pabellón de España en la expo de Shanghái.

En el sector del vino son de una opinión similar. «China ya está entre nuestros 10 primeros mercados, y su crecimiento ha sido muy importante en los últimos años. Creemos que en los próximos cuatro o cinco años puede crecer hasta encontrarse en los primeros cinco puestos», cuenta Iago Becerra, director comercial de Terras Gauda, una empresa familiar gallega con cuatro bodegas repartidas por la geografía española.

Becerra tiene la esperanza puesta en una futura reducción de aranceles. «Encarecen nuestro producto en torno al 150% del precio de bodega. Incluso más. Si esos impuestos se reducen, nos proporcionarán una importante ventaja competitiva que nos acercará a países como Chile o Australia -cuyo vino está exento de algunos aranceles que sí paga España», explica.

El bodeguero es optimista al respecto. «Yo creo que el anuncio de continuar abriendo la economía es sincero. Cada vez hay una clase media más nutrida que exige otros productos y que ha propiciado un cambio radical del mercado en solo 15 años. Sobre todo, en las grandes ciudades, donde nos encontramos cada vez con más consumidores formados en vino que buscan algo diferente. El mercado se ha diversificado, y eso para España supone una gran oportunidad», argumenta.

De momento, el lunes Xi avanzó que China importará productos y servicios por valor de 40 billones de dólares en los próximos 15 años. Y ayer Alibaba, el principal grupo de comercio electrónico del mundo, se comprometió a comprar productos extranjeros por valor de 200.000 millones de dólares en el próximo lustro. «La globalización es una de las estrategias de crecimiento a largo plazo más críticas de Alibaba. Estamos construyendo la infraestructura de comercio del futuro para hacer posible una economía digital globalizada, donde el comercio es posible para todos los países del mundo. Nos comprometemos a hacer que el comercio mundial sea más inclusivo», anunció Daniel Zhang, consejero delegado del gigante chino.

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