En olor de multitudes

En olor de multitudes

España es el segundo exportador mundial de perfumes. Las ventas en el extranjero del sector fueron en 2018 de 1.820 millones, cifra sólo superada por Francia

IRATXE BERNAL

Nada más apropiado para quien se dedica a crear perfumes que estar en olor de multitudes. Expresión, por cierto, correctísima según la RAE para señalar que alguien cuenta con la admiración de muchas personas. Puede que los españoles no seamos los que más gastamos en colonia pero sí los que más hacemos por que el resto del mundo huela mejor. O casi. Sólo nos supera Francia. Según la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (Stanpa), España logró el año pasado un hito para el sector: arrebató a Alemania el segundo puesto en el ránking de los países que más perfume exporta, superando a otras potencias mundiales como Estados Unidos. Los fabricantes españoles exportaron el año pasado perfumes y fragancias por valor de 1.820 millones de euros, una cifra que supone el 39% de las ventas al extranjeros del sector cosméstico.

En total, las exportaciones españolas de perfumes, cosméticos y aceites esenciales alcanzaron los 4.680 millones de euros, de los que 4.260 millones correspondieron a perfumes y cosméticos (cuyas ventas en el exterior se han incrementado en un 10%) y 420 millones (un 8,4% más que el año anterior) esencias y aromas, entre las que destacan las de origen cítrico. De los 187 mercados de destino, los principales son Portugal, Alemania, Francia y Reino Unido, aunque el mayor crecimiento lo experimentó China, donde las ventas crecieron un 136%. Un prometedor subidón para el sector cosmético, que emplea a más de 35.000 personas directamente y a otras 250.000 de forma indirecta.

Quinto mercado europeo

Pero además de ser una de los países que más productos cosméticos exporta, también somos uno de los que más gasta en estar guapos o, al menos, aseaditos. El consumo de productos de belleza e higiene creció en España en 2018 por cuarto año consecutivo, hasta alcanzar los 6.954 millones de euros, un 2% más que en 2017. Es decir, somos el quinto mercado europeo de productos de belleza, con un consumo per cápita de 150 euros anuales frente a la media europea de 137 euros por persona y año.

Pero curiosamente no es perfume en lo que más gastamos. Los productos que mayor demanda tienen son los de las categorías de higiene personal y cuidado de la piel, que concentran el 52% de las ventas: el 28% corresponden a este segundo grupo (desde la hidratación, al cuidado anti-edad, pasando por la protección solar) y el 24% restante se divide entre geles, champús, pastas o enjugues bucales. En el apartado dedicado a los cosméticos destinados al cuidado de la piel destaca el consumo de productos para el cuidado del rostro, que se ha incrementado un 4% en el pasado ejercicio. En total, durante 2018, se vendieron «97 millones de unidades de estos productos».

En la compra de perfumes, esencias y aromas invertimos el año pasado 1.313 millones de euros, un 4,6% más que en 2017. El consumo de fragancias supone el 20% del mercado total de la belleza en España, un mercado en el que las ventas de productos destinados al público crece un 5%, un fenómeno que, según Stanpa, se ha repetido en los tres últimos años.

Otro dato destacable es que en 2018 crecieron todos los canales de distribución, con especial relevancia los que «incluyen consejo profesional», desde salones de estética profesional a farmacias. En estas, por ejemplo, las ventas sólo de cremas solares creció un 2,3%, «lo que refleja la sensibilidad de los consumidores hacia las recomendaciones y consejos sobre su uso». En conjunto, según Stanpa, «los canales profesionales y de prescripción suponen el 50% del mercado».