Las incertidumbres internas y externas que penden sobre Euskadi

Vista aérea del Puerto de Bilbao./FERNANDO GÓMEZ
Vista aérea del Puerto de Bilbao. / FERNANDO GÓMEZ

El servicio de estudios del BBVA dibuja la situación a la que se enfrenta la economía vasca en los próximos meses

JOSÉ V. MERINO

Desde fuera y desde dentro. Es lo de siempre, pero en esta ocasión el servicio de estudios de BBVA ha puesto negro sobre blanco cuáles son los riesgos que penden sobre la economía vasca. Y la conclusión es que la incertidumbre interna y externa se mantiene elevada.

Si bien las previsiones de crecimiento de País Vasco para el bienio 2019-2020 siguen siendo favorables, los riesgos internos y, sobre todo, externos han aumentado. Así, por un lado, los riesgos procedentes del entorno global se incrementan. En primer lugar, «se podría producir un efecto negativo sobre las exportaciones como consecuencia del inesperado aumento de las tensiones comerciales». El BBVA dice que si bien el impacto en los mercados financieros ha sido momentáneamente moderado, «podría afectar a la incipiente mejoría que se observa en las principales áreas económicas».

La suspensión temporal de las medidas sobre los automóviles por parte de China y una eventual mejora de perspectivas en Europa «beneficiaría al País Vasco». Entre las exportaciones dirigidas fuera de la UE, además de las de automóviles, las de hierros y aceros son también relevantes. Sin embargo, como muestran las últimas medidas relativas al sector tecnológico, se mantiene alta la incertidumbre sobre una espiral de aumento de barreras al comercio.

Ello «podría reducir la contribución de la demanda externa a la actividad de las distintas economías regionales, pudiendo tener un impacto diferencial para el País Vasco, dada su mayor propensión exportadora. Además podrían darse impactos de segunda ronda, a través del canal financiero y la confianza de los agentes».

En segundo lugar, el menor crecimiento previsto para la Eurozona, incluida la situación de recesión en Italia, y el incremento de incertidumbre en relación al 'Brexit' reducirán el crecimiento de la demanda de bienes y servicios vascos en esos mercados. Los acontecimientos recientes suponen alargar el periodo de incertidumbre sobre si Reino Unido abandonará la UE sin acuerdo o no; en este punto, Euskadi presenta una exposición al mercado británico similar a la media española.

Incertidumbre de política económica

A nivel interno, «la incertidumbre de política económica se mantiene elevada y hay dudas sobre el impacto de algunas de las medidas recientemente aprobadas. La prórroga de los Presupuestos limita el margen de la política fiscal. Sin embargo, se mantiene la necesidad de continuar consolidando las cuentas, en un contexto de menor crecimiento de la economía vasca y española, para así limitar su vulnerabilidad».

Por otra parte, el Gobierno de España aprobó un aumento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) sin precedentes, un asunto envuelto en gran polémica y que ha provocado que el Ejecutivo exija al Banco de España que rectifique y pida perdón por sus «malos augurios». Ello podría impulsar la renta y el gasto a corto plazo, pero según las estimaciones de BBVA Research, podría incidir negativamente en la actividad y el empleo: para el conjunto de España se estima una reducción entre el 0,9% y 1,6% del empleo, en función de si las empresas absorben el aumento salarial o lo trasladan a precios. En cualquier caso, el aumento de rentas hasta el SMI tendrá un impacto desigual por autonomías, en función del porcentaje de asalariados que se podrían ver afectados. El País Vasco está entre las comunidades menos afectadas por dicha subida.

Finalmente, concluye el banco, «el sector turístico nacional empieza a mostrar síntomas de desaceleración. Sin embargo, este es un problema que afecta, principalmente, a los destinos mediterráneos e insulares, a lo que el País Vasco añade la ventaja de un menor nivel de saturación turística. Como consecuencia, la demanda de País Vasco también puede verse menos afectada que la de otras comunidades».