Música económica

'Himno del ahorro': torrente de vida fecundo, savia de la humanidad

El logo del Día Internacional del Ahorro, tal como aparece en la partitura. /Fondo Histórico Documental de la CECA.
El logo del Día Internacional del Ahorro, tal como aparece en la partitura. / Fondo Histórico Documental de la CECA.

El bilbaíno Eliseo Migoya, presidente de las cajas de ahorros, se ocupó personalmente de escribir la letra para esta canción de 1935 con música de Francisco Alonso, el mismo de 'Maitechu mía' o 'Los nardos'

CARLOS BENITO

El concepto de 'música económica', tan elástico, permite que las canciones que van apareciendo en esta sección guarden un vínculo muy variable con los asuntos del dinero: a veces se trata de una inspiración directa y otras, de una relación más caprichosa y tangencial. Pero, en el caso del 'Himno del ahorro', el componente económico resulta esencial, imprescindible, ya que la pieza nació como parte de una estrategia financiera y la memoria de su existencia se ha conservado casi exclusivamente en las historias del sistema bancario. Es más, el autor de la letra fue el propio Eliseo Migoya, presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), que puso su pluma al servicio de esta exaltación del ahorro.

«Cantad, del ahorro / el himno entonad; / cordial socorro de la aflicción, / canción de piedad. / Voluntad es la fuerza del mundo / triunfadora de la ociosidad, / es torrente de vida fecundo, / rica savia de la humanidad», arranca la letra. En su intento de promover la sana costumbre de guardar para el porvenir, Migoya glosó la forma de corazón de «la hucha frágil, de barro, bermeja, / arca santa de la previsión» y también comparó el ahorro tenaz con los procesos geológicos, que pueden parecer poca cosa en el día a día pero al final se dejan notar: «A través de los años, la gota / en la gruta trabajando irá / y aunque lenta de su lecho brota / firme, esbelta columna alzará».

Portadas de la partitura y del disco editado en los 60.
Portadas de la partitura y del disco editado en los 60. / Fondo Histórico Documental de la CECA

Cada año, el Instituto Internacional del Ahorro encargaba a un país distinto la composición del himno para su fiesta del 31 de octubre, el Día Internacional del Ahorro, que había empezado a celebrarse en 1928. Según recoge la CECA dentro de su Red Española de Educación Financiera, en 1935 le correspondió la encomienda a España, de manera que las cajas de ahorros destinaron dos mil pesetas de su presupuesto a cumplir con esa obligación. Migoya, el primer presidente de la confederación, fue el responsable de gestionar el proyecto y se lo tomó tan en serio que incluso escribió las cuatro estrofas de la letra. Para la música, eso sí, decidió recurrir a un profesional de primera: el granadino Francisco Alonso, uno de los músicos más populares de la época, autor de melodías como 'Los nardos', 'El Pichi' o 'Maitechu mía'. La partitura indica que debe interpretarse con un ritmo «moderado y marcial».

Inspirado y vibrante

La CECA presentó el resultado en el Congreso Internacional del Ahorro de 1935, celebrado en París. «El éxito fue rotundo y la edición para canto y piano, ofrecida por nuestra confederación a los congresistas, se agotó rápidamente», recogía la memoria de la entidad. El himno fue difundido en varios países a través de Unión Radio y se registró incluso en discos gramofónicos, que «fueron puestos a disposición de las cajas y utilizados por primera vez como propaganda en la celebración del Día del Ahorro de 1935», según detalla la Red Española de Educación Financiera. También se interpretó en diversos foros: el 'Diario de Burgos', por ejemplo, dejó constancia de lo bien que habían cantado el «inspirado y vibrante himno» unos coros infantiles.

La composición de Migoya y Alonso volvió a grabarse en 1968 y se publicó en un 'single' de Acropol Records, sello que hoy es recordado sobre todo por sus ediciones de rumba suburbial. El disco, con unas estalactitas en portada como metáfora del ahorro, incluía la interpretación de José de Aguilar (todo un especialista en la materia, ya que también fue él quien cantó los himnos originales del Real Madrid y el Atlético de Madrid) acompañado de coros y gran banda bajo la dirección de Manuel Berna. Los coleccionistas lo tienen a su disposición en algunas páginas de internet por diez euros, pero también se puede hacer caso a la letra, guardar ese dinerito en la hucha bermeja y escucharlo en mp3 en la web del Fondo Histórico Documental de la CECA.