¡Euskadi consume mucha gasolina!

Un hombre echa gasolina./Blanca Saenz de Castillo
Un hombre echa gasolina. / Blanca Saenz de Castillo

El Ente Vasco de la Energía acota la realidad del consumo energético del País Vasco

José V. Merino
JOSÉ V. MERINO

Decimos que estamos en contra del cambio climático. Incluso nos manifestamos en las calles a favor de su protección. Pero lo cierto es que cada día consumimos más energía. Y, a la vista de los datos, sin importarnos demasiado de dónde procede. El Ente Vasco de la Energía (EVE) acaba de publicar un informe sobre 2018 en el que concluye que sigue aumentando en Euskadi el consumo de carburantes, aunque la tendencia parece moderarse ya que el crecimiento fue más suave que en ejercicios precedentes.

El panorama que dibuja el EVE es el siguiente:

Más electricidad

Por un lado, crece el consumo eléctrico. El año pasado, un 0,9% con respecto a 2017, aunque todavía es mucho menos del nivel alcanzado hace una década. La industria absorbe el 56% del consumo; el sector servicios, el 22%; y el doméstico, el 17%. El transporte por ferrocarril supera el 1% y las refinerías de petróleo se quedan con otro 4%.

El consumo se mantuvo constante en los edificios gestionados por las administraciones públicas, que acaban de ponerse una ambiciosa meta para rebajar el gasto en el curso de los próximos años

Menos gas natural

En el caso del gas natural, bajó el consumo un 3,4%. Se debe, según el Ente Vasco de la Energía, a la caída en las centrales de ciclo combinado. Una bajada debida al mayor aprovechamiento de los recursos renovables hídricos, ya que el consumo en usos convencionales como son las industrias y los edificios, sí creció.

Más gasolinas

El EVE sostiene que siguen creciendo los carburantes de automoción, por mucho que la Administración central los haya puesto en su diana al anunciar que en una par de décadas pasarán a la historia. De hecho, en las gráficas de sus analistas, que arrancan en 2010, se ve perfectamente que el gas natural baja y la electricidad se mantiene, mientras que la única línea ascendente es la de las gasolinas. El año pasado, su uso para el transporte por carretera creció un 3,3%, aunque en un porcentaje menor que en ejercicios anteriores.

El consumo de gasoléo de automoción ha ido en aumento desde 2012, registrando un crecimiento acumulado del 33,6% en estos años. El consumo de gasolina crece por tercer año consecutivo y, a pesar de su repunte, derivado de las advertencias de las autoridades en contra del diésel, lo cierto es que el gasoil sigue representando el 90% de los carburantes usados para el transporte.