Euskadi, ante el espejo de los campeones mundiales de la innovación

Euskadi, ante el espejo de los campeones mundiales de la innovación

El País Vasco debe mejorar en número de patentes, pymes innovadoras y gasto en I+D para acercarse a países como Corea del Sur, Alemania, Finlandia o Suiza

Jorge Murcia
JORGE MURCIA

Euskadi se encuentra a la cabeza de comunidades autónomas innovadoras de España, pero aún le queda mucha tarea para situarse al nivel de los campeones mundiales de la innovación. Se sabe que el País Vasco se encuentra en la zona de territorios calificados como de 'alta innovación', según el Regional Innovation Scoreborard (RIS) que elabora la Comisión Europea (en lo más alto están los 'líderes en innovación'). No hay una lista en la que se comparen regiones con países, pero sí se puede evaluar la posición vasca en una serie de parámetros como los que el Foro de Davos (la reunión de las élites y políticas mundiales) establece para determinar cada año quiénes son los campeones mundiales de la innovación.

Una clasificación que por sexto año consecutivo lidera Corea del Sur, país que destaca por el número de patentes desarrolladas y la concentración de empresas tecnológicas. Le sigue muy de cerca -en realidad, cada año recorta distancias respecto al país asiático- Alemania. El germano es uno de los países del mundo con mayor capacidad industrial, y ha ganado muchos puntos en cuanto al nivel educativo de sus ciudadanos. Y eso a pesar de que tiene ciertas dificultades para cubrir determinados puestos de trabajo de alta cualificación.

En tercer lugar está Finlandia, que junto a Suecia (en el número 7 de la lista) es el país que más recursos destina a la educación. Suiza aparece en la cuarta posición (igual que en años anteriores), gracias a sus patentes de primera categoría y a su red de universidades, líderes en cooperación e investigación. Israel protagoniza una espectacular subida, desde el puesto décimo al quinto. La alta concentración de patentes y el gasto en I+D le han permitido adelantar a naciones como Singapur (sexta), Japón (novena) o China.

Estados Unidos regresa al 'top ten' de países innovadores tras su salida el año anterior y se sitúa en octava posición de la lista que elabora el Foro de Davos. Sin embargo, aún se encuentra lejos de años anteriores, cuando la estadounidense era considerada una de las cuatro economías más innovadoras del planeta. Los responsables de la lista creen que es por los límites a la innovación y productividad impuestos por un exceso de burocracia.

Uno de los aspectos más reseñables en la clasificación -que destaca a los 60 países más innovadores- es la escalada de China, que sube el puesto número 16 y que, por primera vez en la historia, adelanta a Reino Unido. La explicación está en la decidida apuesta del Gobierno chino por la industria del conocimiento y el empeño en lograr ventajas competitivas en innovación respecto a otras naciones.

Europa puede presumir de tener a cinco países en el 'top ten' (lo cierra Francia, mientras que España aparece en trigésimo lugar) de una clasificación que también muestra el poderío de naciones relativamente pequeñas y que lideran la inversión en I+D, como Corea, Suiza o Israel. Todas ellas dedican a la investigación y desarrollo más del 4% del Producto Interior Bruto (PIB).

¿Qué papel jugaría Euskadi en este escenario? Las mayores fortalezas vascas se encuentran en «el nivel educativo y los impactos económicos de la innovación», a juicio de Leire Bilbao, directora general de la Agencia Vasca de la Innovación (Innobasque). Otro de los puntos fuertes del sistema de innovación vasco es la concentración de personal altamente cualificado e investigadores, que es uno de los siete parámetros que el Foro de Davos utiliza para elaborar su clasificación. «Euskadi destaca comparativamente por un mayor peso del personal de I+D, tanto sobre la población activa como sobre la ocupada», dice Bilbao.

En el lado de las debilidades figuran «la innovación en marketing y organización, o la asociada a la inversión en maquinaria avanzada, 'software' o patentes». Con respecto a este último parámetro, cabe recordar que las peticiones presentadas el año pasado ante la Oficina española de Patentes y Marcas (OEPM) desde el País vasco se redujeron a 87, según recoge en un informe la Cámara de Bilbao.

Recuperar el gasto en I+D

Además, Euskadi tiene mucho terreno que recuperar en gasto en I+D sobre el PIB. Todo el perdido desde 2008, cuando logró equipararse con Europa. Desde entonces, y a causa de la crisis, esa partida ha ido menguando en comparación con la media Europea (un 1,82% y un 2,03% respectivamente en 2012). También es mejorable el peso de compañías de alta tecnología en la estructura productiva vasca. Y eso que desde 2009 ha registrado una positiva evolución en las exportaciones de los sectores de nivel tecnológico medio-alto (un incremento del 72%).

La máxima responsable de Innobasque cree que Euskadi tiene un claro espejo en el que mirarse. «Nos gusta especialmente el modelo alemán, que refuerza las pymes apoyando sus actividades de I+D, con un sistema de ciencia, tecnología e innovación fuerte y unas políticas públicas que fomentan la industria», sostiene Bilbao.

A su juicio, «queda patente que los países innovadores son también los más competitivos. Ese es el contexto competitivo en el que juega Euskadi, un territorio de dos millones de habitantes sin riquezas naturales y con una disyuntiva clara: innovar sí o sí, y hacerlo con más potencia y más rápido».