Eroski se pasa al papel

Una cajera de Eroski da una bolsa de papel a una cliente. /EROSKI
Una cajera de Eroski da una bolsa de papel a una cliente. / EROSKI

Incorpora la bolsa de este material como alternativa a la de plástico

José V. Merino
JOSÉ V. MERINO

Guerra sin cuartel al plástico. Primero llegó el aviso de que, para minimizar su indudable impacto en el medio ambiente, los comercios comenzarían a cobrar por las bolsas de plástico. Lo hicieron, sin que ello desanimara demasiado a los consumidores. Y ahora, el papel, el humilde papel, gana protagonismo. Hasta el punto de que Eroski incorporará una nueva bolsa de papel como alternativa a la de plástico en su «compromiso» de facilitar que el consumidor pueda adoptar «patrones de consumo más sostenibles».

Las nuevas bolsas serán de papel con el sello FSC mixto (Forest Stewardship Council), una certificación que acredita que la fibra del papel proviene de bosques gestionados de forma sostenible o de material reciclado, y son 100% reciclables. Estarán disponibles ya esta semana en los hipermercados y progresivamente se irán incorporando a toda la red comercial.

El director de Salud y Sostenibilidad de Eroski, Alejandro Martínez Berriochoa, ha indicado que ofrecen esta alternativa «más sostenible» como parte de su compromiso «por la protección del medio ambiente» y «como respuesta a la demanda de nuestros clientes, quienes a través de los distintos canales de participación nos han hecho llegar sus sugerencias».

Además de la nueva bolsa de papel, Eroski implantará progresivamente un abanico de soluciones «más completo, variado y sostenible adecuado a todos los tipos de compra» para sustituir a las bolsas de plástico convencional. Así, incorporará en las próximas semanas otra bolsa compostable, fabricada con materiales de origen vegetal renovables y que se puede reutilizar como bolsa para basura orgánica. Ofrecerá también una bolsa reutilizable de plástico, 100% reciclable y cuya materia prima será plástico reciclado al menos en un 55%.

Junto a las nuevas soluciones sostenibles que va a ir implantando, la cooperativa vasca seguirá manteniendo la alternativa de uso de su bolsa ecológica reutilizable de rafia, fabricada con un 70% de material reciclado, y su 'bolsa solidaria' reutilizable en tela, que se pliega de manera sencilla.

«Cada año acaban entre 4,8 y 12,7 millones de toneladas de plásticos en el mar y se calcula que entre el 60 y 80% de la basura marina corresponde a plásticos. Nuestra intención es seguir avanzando para mantener nuestro liderazgo en el sector en la reducción del impacto ambiental negativo del plástico y, por ello, ofrecemos nuevas alternativas sostenibles. Nuestro objetivo es alcanzar para 2025 una reducción de al menos el 20% de las toneladas de plásticos de un solo uso que utilizamos actualmente», ha recordado Martínez.

El caso de Eroski no es único y abre nuevas perspectivas para el sector papelero vasco, que aguarda con expectación el anunciado fin, a partir de 2021, de la desaparición en Europa de los utensilios de plástico de usar y tirar, como platos, vasos, cucharas o bolsas.