Enseñando a las micropymes a ahorrar energía y agua

Nerea Alonso y Roberto Pérez de Arrilucea, fundadores de Aztes. /Rafa Gutiérrez
Nerea Alonso y Roberto Pérez de Arrilucea, fundadores de Aztes. / Rafa Gutiérrez

La ingeniería alavesa Aztes, desarrolladora de las web de las diputaciones de Álava y Bizkaia sobre reciclaje, asesora a los negocios de Vitoria para reducir su impacto medioambiental

IRATXE BERNAL

Ser más respetuoso con el medio ambiente y ahorrarse un buen dinero en la factura de la luz puede ser muy fácil… Si te dicen cómo. Esa es la especialidad de Aztes, la ingeniería alavesa dedicada a la consultoría ambiental que ha desarrollado Bizkairezikla e InfoRecikla, las web y aplicaciones en las que vizcaínos y alavesas pueden consultar cómo y dónde se recicla cualquier producto, o que realizó el estudio de impacto ambiental para la última modificación del proyecto de defensa contra inundaciones de los ríos Batán y Zapardiel en Vitoria promovido por la Agencia Vasca del Agua.

Pero además de trabajar para estos clientes de postín, la firma también asesora en la optimización de recursos a todo tipo de empresas, incluyendo micropymes, donde sus servicios pueden ayudar a aliviar un poco las siempre ajustadas cuentas. Ya no hablamos sólo de conocer el impacto medioambiental de nuestra actividad o pintar de verde nuestro logo, sino de ahorrar. De favorecer que una empresa sea más competitiva mediante la reducción de costes energéticos. Y resulta que a veces no es tan difícil.

«En algunas ocasiones las medidas no requieren ninguna inversión y reportan beneficios desde el minuto cero. Podemos estar hablando de ahorros de 20% en la luz o el 25% en el agua que se pueden lograr con propuestas sin costes como ajustar la potencia contratada (o incluso la tarifa) a las necesidades reales de la empresa o de controlar a través de un analizador de redes eléctricas los consumos que se producen en horarios de inactividad. Analizar dónde se pueden optimizar los consumos en una micropyme es muy sencillo y a sus gestores se les pueden facilitar medios para monitorizar esos consumos y controlar cada detalle», explican Nerea Alonso y Roberto Pérez de Arrilucea, fundadores de Aztes.

Conocer el impacto medioambiental de las empresas

Ellos, de hecho, ya están realizando esta tarea para una quincena de negocios vitorianos «de todo tipo, desde comercios a fábricas» a través del servicio de asesoramiento gratuito puesto en marcha por el Ayuntamiento vitoriano para sensibilizar a las pequeñas y medianas empresas de su contribución al cambio climático. En el proceso, Aztes estudia las facturas, asesora sobre contratación de energía, forma al personal para que sepan gestionar el consumo, instala un analizador de redes y realiza el cálculo de la huella de carbono.

Una asesoría que puede ir más allá y resultar muy necesaria si, por ejemplo, debemos ajustar nuestra actividad a un determinado marco legal. «Las auditorías para determinar el cumplimiento legal suelen ser más cosa de empresas más grandes, que nos llaman para implantar sistemas de gestión que les permitan lograr las certificaciones ambientales, pero también es algo que puede necesitar una micropyme para lograr una licencia de actividad si trabaja con productos tóxicos o los produce, por ejemplo», señalan.

La firma, que acaba de abandonar la incubadora BIC Araba para instalarse también dentro del parque tecnológico alavés en sus propias oficinas, inició su actividad dedicándose fundamentalmente al ecodiseño y la medición de la huella de carbono e hídrica. Una idea que, reconocen, no fue del todo suya. «Fueron nuestros tutores los que nos animaron a emprender mientras realizábamos el proyecto de fin de carrera de ingeniería en organización industrial», recuerdan. Por entonces Alonso ya era ingeniera técnica química industrial con especialidad en medio ambiente y Pérez de Arrilucea, ingeniero técnico industrial electrónico, y, de primeras, optaron por «dejar la propuesta un poco en 'stand-by' para coger más experiencia cada uno por su lado». «Pero finalmente nos animamos y aquí estamos».

Plataformas abiertas a la participación ciudadana

Cinco años después, Aztes se ha hecho un hueco en el desarrollo de webs y aplicaciones medioambientales para instituciones o empresas dedicada a la gestión de residuos. Los mejores ejemplos son las plataformas puestas ya en marcha en Bizkaia, Álava y Santo Domingo de la Calzada para resolver a los vecinos cualquier duda sobre reciclaje, para indicarles qué va (y qué no va) en cada contenedor o cuáles son los puntos limpios más cercanos a su domicilio. «Es un trabajo continuo, porque una aplicación si la dejas tal cual la desarrollaste se acaba quedando desfasada. Ahora estamos desarrollando otros módulos para recoger en estas mismas plataformas otras necesidades que han ido surgiendo y así abrirlas por ejemplo a la participación ciudadana creando un buzón de incidencias para que los vecinos de un barrio puedan informar sobre el mal estado un contenedor o para concretar la recogida de voluminosos», explican.

Y eso sin olvidar su primer nicho, el ecodiseño. De hecho, la firma ha logrado este mes el premio Bizia otorgado por Álava Emprende por su investigación para dar una segunda vida a las cubiertas y cámaras de bicicletas reutilizándolas para la fabricación otros productos, «aún por determinar». «Estamos en una fase inicial, viendo qué se puede hacer, pero si damos con una propuesta factible nuestra idea sería pasar de ofrecer sólo servicios a ofrecer también productos», dicen ilusionados.