La energía que movió 2018

La energía que movió 2018

El pasado año confirmó el aumento de las renovables en el mix energético, el fin del carbón nacional y la consolidación de la nuclear como primera fuente de generación eléctrica

Jorge Murcia
JORGE MURCIA

La transición ecológica, que incluso ya da nombre al antiguo Ministerio de Industria y Energía, resulta clave para entender el 'mix' energético del pasado año y de los venideros. Las renovables tomaron un nuevo impulso en 2018, de forma que aumentaron su protagonismo en el consumo de energía final; el carbón nacional firmó su casi definitivo certificado de defunción; la nuclear se consolidó como primera fuente de generación eléctrica; mientas que el consumo de productos petrolíferos siguió aumentando, y el gas dio otro paso al frente como tecnología puente en la transición hacia un futuro plenamente renovables. Son algunas de las principales conclusiones a que llegaron la pasada semana expertos en diferentes ámbitos de la energía durante la presentación del 'Balance energético 2018 y perspectivas para 2019'.

Un año, 2018, que fue el de la concienciación social sobre el cambio climático y sus efectos, según expuso José Domínguez Abascal, secretario de Estado de Energía del Ministerio para la Transición Ecológica. El subdirector general de Energías Renovables y Estudios del ministerio, Jesús Ferrero, constató con cifras (aún provisionales) cómo las fuentes de generación limpia van ganando terreno poco a poco a las fósiles. Destacó el aumento del 3,4% en el consumo de energía final: aquella que se emplea para el funcionamiento de los hogares, las empresas o en el transporte. Pero para generarla se necesitó un 1% menos de energía primaria. Es decir, aquella disponible en la naturaleza (carbón, gas natural, viento, sol, agua, petróleo...) antes de ser convertida o transformada en energía final.

La mayor cantidad de agua recogida en 2018, unido al hecho de que el sector renovable en su conjunto aportó un 38% más al 'mix' eléctrico hizo que «para producir una unidad de energía eléctrica en energía final fuera necesaria menos energía primaria». Y esta se sustentó más en las renovables (creció un 8%) y menos en el carbón (-13%), mientras que la contribución de los productos petrolíferos se redujo ligeramente. Aproximadamente el 17,5% de la energía final llegó a través de recursos renovables (agua, sol, viento), desveló Ferrero, y se espera que en 2020 ese porcentaje llegue el 20%. El objetivo marcado para 2030 es llegar al 40%.

Energía electrica

Marina Serrano, presidenta de Aelec (la antigua Unesa, patronal de las eléctricas), destacó el incremento, por cuarto año consecutivo, de la demanda de electricidad (+0,4% interanual). Y ello a pesar de que la producción cayó un 0,5%. La razón está en el aumento de las importaciones de electricidad desde otros países. El pasado año constató la fortaleza de la energía nuclear, que junto a la eólica aportaron cerca del 20% de la electricidad generada. En tercer lugar se situó el carbón (14,3%), seguido de la hidráulica (13,8%), gas natural (11,5%), cogeneración y residuos (11,1%) y solar (4,7%).

Petróleo

La «volatilidad» sigue instalada en el petróleo, a pesar de incremento de precio que experimentó en 2018, según Luis Aires, presidente de la AOP. El consumo de productos petrolíferos creció un 2,8%, como también la actividad de las refinerías españolas (crudo y materias primas procesadas). Las plantas españolas produjeron un 2,8% más, para seguir siendo «exportadores netos» de productos petrolíferos, con un saldo de 5.027 miles de toneladas respecto a 2017). Respecto al consumo de carburantes de automoción, la incertidumbre sobre el futuro del diésel hizo que el crecimiento del gasóleo fuera sólo del 1,9%, frente al casi 5% de la gasolina.

Energías renovables

Las fuentes de generación limpias viven su nueva época dorada. Tal es así que para cumplir con los objetivos marcados en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (Pniec), se tendrán que instalar en la próxima década más de 55 gigavatios (GW) de renovables (actualmente no hay ni 50). Para hacer posible la efectiva integración de esa nueva potencia renovables «será necesario clarificar el marco regulatorio y retributivo, pues el sector privado asume el 80% de la inversión», reclamó José Miguel Villarig, presidente de APPA. El máximo responsable de la asociación que defiende los intereses del sector cree además que la fiscalidad energética debería enfocarse al desarrollo de las renovables «y no ser simplemente recaudatoria».

Carbón

El pasado año «podría haberse convertido en el último año de la minería del carbón en España» ya que desde el 1 de enero ya no se extrae el autóctono. Así de contundente se mostró Pedro Iglesia, presidente-director de Carbunión. La contribución de este mineral al 'mix' eléctrico se redujo del 17,2% del 2017 al 14,3% de 2018. Y la participación del carbón nacional -más caro que el importado- fue sólo de aproximadamente el 2,14%. Pese a todo, Iglesia recordó que el carbón se sigue consumiendo en España, y que se necesitarán entre 15vy 16 millones de toneladas. Eso sí, «todas ellas de importación». Destacó el hecho de que, de media, un 20% de la electricidad generada en Europa viene del carbón. «Por tanto, no es válido el argumento de que todo se hace porque así lo exige Europa», dijo.

Energía nuclear

La energía nuclear también tiene los días contados, pero aún son bastantes los que le quedan (hasta 2035 no se cerrará la última central). Mientras tanto, fue responsable de más del 20% de la electricidad generada en 2018 en España. Y es la fuente que más horas funciona: 7.475, frente a las 8.760 que tiene el año, destacó Ignacio Araluce, presidente del Foro de la Industria Nuclear Española. Además, el 34,42% de la electricidad libre de emisiones contaminantes se consiguió gracias a la nuclear. Estos datos evidencian, a su juicio, «la importancia y la necesidad de la energía nuclear en el presente y futuro de nuestro país».

Gas

Rosa María Sanz, presidenta de Sedigas, reveló que en 2018 la demanda de gas evitó el lanzamiento a la atmósfera de 25.271 kilotoneladas netas de CO2, «sin contar con todo el potencial del gas renovable, cuyo uso podría elevarse hasta los 200 TWh/año si se incorporase el gas sintético o el 'Power to Gas'». La máxima responsable de la asociación que representa los intereses del sector vaticinó que en 2019 la demanda de gas natural crecerá un 3%. En su opinión, este combustible «es la palanca necesaria para acelerar la transformación hacia una economía neutra en carbono, porque mejora la calidad del aire local, apoya la penetración de las energías renovables en el sector eléctrico, favorece la competitividad ahorrando costes a la economía, y garantiza la seguridad de suministro».