De Euskadi a Marte, en doce años

De Euskadi a Marte, en doce años

AVS, pyme guipuzcoana especializada en proyectos espaciales, participa en la fabricación de un robot que la NASA lanzará al planeta rojo en 2021

Jorge Murcia
JORGE MURCIA

En junio de 2006 tres jóvenes ingenieros guipuzcoanos acudían a Laster, empresa de mobiliario de oficina, con una insólita petición: necesitaban un lugar en el que instalar un muestrario… de instrumentos «para ciencia y espacio». Así transcurrieron los primeros pasos de AVS, con bastante más ilusión y empuje que medios. Pasados doce años y medio, AVS puede presumir de colaborar con la NASA en algunos de los más fascinantes proyectos espaciales. La empresa de Elgoibar trabaja en estos momentos en la entrega de equipos que conformarán el vehículo robotizado que la agencia espacial enviará a Marte en 2021.

«En concreto, diseñamos y construimos los sensores para medir la velocidad del viento en aquel planeta, y también el sistema de calibración de SuperCam», un instrumento que analiza a distancia la química de las rocas marcianas, explica Miguel Ángel Carrera, CEO de la compañía. Carrera presume de que AVS ha participado no sólo en la construcción de estos componentes: se ha hecho «desde su concepto hasta la ingeniería, el desarrollo, fabricación, ensamblaje y test de funcionamiento».

Se trata, sin duda, del proyecto «más relevante y representativo» de los que se ha hecho cargo hasta el momento AVS, «y que nos da mucha visibilidad y referencia». Pero no es el único. Además de la instrumentación para el robot de la NASA, la compañía guipuzcoana produce propulsores espaciales, sistemas de control térmico para satélites y robótica para lo que se denomina 'Orbit in Services'. Es decir, mantenimiento en órbita para satélites por medio de brazos robóticos. Productos, al fin y al cabo, «con más ambición de fabricar en serie».

Expansión internacional

En doce años y medio, AVS ha pasado de ser un proyecto fundado por tres socios unidos por su formación técnica a una empresa con 70 empleados que en algunos campos compite con 'players' del sector tan poderosos como Sener, a decir verdad su única competencia en Euskadi. Del escaparate de una tienda de mobiliario de oficina AVS pasó a un pabellón de Azitain (Eibar), y de ahí poco después a su sede actual de Elgoibar. Además, cuenta con oficinas en Sevilla, Islas Canarias, Francia y Reino Unido.

Los planes de AVS a medio plazo pasan «por seguir creciendo, tanto en facturación como en volumen medio de proyectos. También por el desarrollo de línea de productos, y por implantarnos en otros continentes», dice Carrera, que además confía en elevar la plantilla de la empresa «hasta los 85 empleados».