Euskadi crece más de lo previsto tras volver la industria a terreno positivo

Euskadi crece más de lo previsto tras volver la industria a terreno positivo

El Eustat eleva al 2,3% el aumento del PIB en el primer trimestre y el Gobierno vasco no descarta revisar al alza la previsión del año

JOSÉ V. MERINO

En el actual panorama de incertidumbre por la guerra comercial de Trump y el 'Brexit', cualquier dato positivo se recibe con especial alegría y así ha ocurrido con la revisión al alza de la estimación de crecimiento de la economía vasca en el primer trimestre. El Eustat ha elevado en una décima, hasta el 2,3%, su cálculo inicial. Este incremento se sustenta en varios elementos: por un lado, muestra que «la industria ha vuelto a la senda positiva» tras el pinchazo que sufrió a finales del año pasado; por otro, refleja que la fortaleza de la demanda interna, impulsada por la inversión, «está compensando la caída de las exportaciones», muy lastradas por la debilidad del sector del automóvil.

El crecimiento del PIB del primer trimestre se sitúa una décima por debajo del 2,4% registrado a finales de 2018 y supone encadenar el cuarto descenso tras el pico del 3,1% que se alcanzó a principios de ese ejercicio. Pero al menos se frena la velocidad del deterioro. La comparación intertrimestral es todavía más alentadora: el Eustat ha revisado al alza el incremento del PIB respecto a octubre-diciembre del año pasado y ahora lo sitúa en el 0,7%, dos décimas por encima del trimestre precedente y la tasa más alta desde inicios de 2018.

La reacción del Gobierno vasco da idea de lo bien que ha sentado el dato. Tras calificarlo de «positivo», el consejero de Economía, Pedro Azpiazu, apuntó que la tasa del 2,3% supera en una décima sus pronósticos y que no descartan revisar la previsión para todo el año, ahora situada en el 2,2%. Con todo y dado el alto grado de inestabilidad en el ámbito internacional, no quieren precipitarse. «Esperaremos a ver la evolución en los próximos meses», señaló. Hay mucho miedo a que Trump cumpla sus amenazas y a un 'Brexit' duro. De hecho, el Banco Central Europeo (BCE) acaba de aplazar la subida de tipos hasta por lo menos junio de 2020, mientras que la Reserva Federal ha abierto la puerta a un recorte.

En línea con España

Para entender lo que supone un crecimiento del 2,3% hay que ponerlo en su contexto. La tasa es una décima inferior a la del conjunto de España, donde también la demanda interna, y en particular la inversión, está ejerciendo de motor. Son, en ambos casos, aumentos muy superiores al 1,2% de la zona euro. Con todo, el primer trimestre fue de cierta recuperación para el bloque europeo después de un segundo semestre muy negativo por diversos factores, entre ellos por el bajón de la automoción tras el cambio en la regulación de emisiones y la crisis del diésel. Alemania, por ejemplo, llegó a contraerse en el tercer trimestre, quedó plana en el cuarto y ha logrado repuntar entre enero y marzo de este ejercicio.

«Se preveía una mejora porque parte del bache se debía a factores puntuales. El problema es que la reversión no está siendo tan sólida como esperábamos», explica Joseba Madariaga, director del Servicio de Estudios de Laboral Kutxa y profesor de Deusto Business School. A su juicio, esta falta de empuje se debe a «los malos vientos que vienen de fuera», en referencia a la guerra comercial de Trump y el 'Brexit'.

La evolución exterior tiene mucho impacto en una economía abierta como la vasca. Así, en el análisis por sectores se ve cómo la industria, que sufrió un duro revés en la segunda mitad de 2018, llegando incluso a tasas negativas, volvió a la senda positiva en enero y marzo de este año, con un tasa interanual del 0,4% y del 1,1% intertrimestral. Por su parte, la construcción mantiene un notable dinamismo, con un aumento del 5,1%, mientras que los servicios siguen creciendo a buen ritmo, animados sobre todo por el comercio, la hostelería yel transporte.

Por el lado de la demanda, destaca el impulso positivo que vuelve a presentar la inversión, con una tasa superior al 4%. «Si a esto se le suma un gasto en consumo sólido, con un crecimiento por encima del 2%, se obtiene una demanda interna fuerte que compensa el empeoramiento del saldo comercial con el exterior», apunta el Eustat.

Por territorios, el mayor crecimiento corresponde a Bizkaia, con el 2,4%, seguida de Gipuzkoa, con el 2,3%. Álava se queda algo rezagada -2,1%- por el sector de automoción. El empleo creció en todos los sectores, con una media interanual del 1,8%.