La economía vasca agudiza su desaceleración

La economía vasca agudiza su desaceleración

El termómetro elaborado por el Ejecutivo autonómico marcó en diciembre 98,5 puntos, por lo que cae de la zona de crecimiento «sólido» a la de «suave»

Jesús L. Ortega
JESÚS L. ORTEGA

La economía vasca agudizó en el último bimestre del año pasado una tendencia a la desaceleración que ya había comenzado en el mes de marzo y, de hecho, ha abandonado la zona de «crecimiento sólido» para caer a la de «suave», según el Termómetro Económico elaborado por el Gobierno vasco. Este indicador muestra el estado de la economía y establece tres zonas: «decrecimiento» (por debajo de 50 puntos), «crecimiento suave» (hasta 100) y «crecimiento sólido» (por encima de 100). Para realizar esta toma de temperatura económica se miden las 15 variables que mayor correlación tienen con el PIB vasco. Entre ellas, el Índice de Producción Industrial, la venta de viviendas, la formalización y cuantía de las hipotecas, el índice de comercio minorista y el empleo en este sector, la afiliación a la Seguridad Social, los contratos registrados y el paro.

Tras analizar esas variables, el termómetro de diciembre arrojó una puntuación de 98,5 puntos, con lo que la economía vasca ha regresado a la zona de «crecimiento suave», de la que había salido hace justamente un año, en enero de 2018, para situarse en la zona «sólida», donde alcanzó en febrero su puntuación máxima del año (130). En los dos meses siguientes la 'temperatura' económica de Euskadi descendió 4,1 puntos; entre mayo y junio, otros 5,7; en julio y agosto cayó 6 puntos; en septiembre-octubre aceleró su ralentización en 9,6 puntos; y en la última toma, correspondiente a noviembre-diciembre, descendió 6,1 puntos más.

La clave

Sectores
La «pérdida de tono» se centró especialmente en la industria y en las exportaciones.

El Departamento de Hacienda y Economía del Gobierno vasco explicó ayer que la «pérdida de «tono» experimentada a finales del pasado año se concentró especialmente en la industria, tal y como muestra la negativa evolución de Índice de Producción Industrial. También las exportaciones de bienes registraron un último dato de año negativo, y aunque no forman parte del monitor de indicadores del termómetro, sí se tienen en cuenta para su elaboración.

En principio, esos malos resultados en producción industrial y exportaciones están ligados a la que el departamento que dirige el consejero Pedro Azpiazu califica de situación «transitoria» de algunas grandes empresas vascas, especialmente la planta de Mercedes-Benz de Vitoria que paró su actividad durante varios días por la llamada crisis del diésel, que ha provocado una caída en sus pedidos.

Por su parte, tanto la construcción como los servicios siguen ofreciendo un perfil de «notable dinamismo», mientras que el mercado de trabajo muestra un incremento importante del empleo y un estable descenso del paro.