El coche eléctrico necesita cambiar la marcha

El coche eléctrico necesita cambiar la marcha

Pese al incremento del 125% de las ventas registrado en lo que va de año, los vehículos sostenibles sólo son el 0,6% del total

IRATXE BERNAL

En lo que va de año en España se han matriculado más de 18.200 turismos eléctricos, una cifra que supone un incremento del 125% sobre la registrada el año pasado hasta julio. Sin embargo, este dato tan espectacular pierde todo su brillo si se observa el peso de estas ventas en el conjunto del mercado automovilístico; sólo representan el 0,6% del total.

Este porcentaje evidencia, según la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica (Aedive) y la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (Ganvam), que el ritmo con que se incorporan estos vehículos a nuestras carreteras es insuficiente para cumplir con los objetivos planteados por el Ministerio para la Transición Ecológica en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2021-2030.

Este documento, en el que se definen los objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, de penetración de energías renovables y de eficiencia energética, estima que a finales de la próxima década, el 16% de los vehículos que circulen por las vías españolas (unos cinco millones) serán eléctricos o utilizarán biocarburantes avanzados. Una meta que hoy parece muy difícil alcanzar si no se cambia de marcha.

Replantearse las ayudas

Tanto Aedive como Ganvam coinciden en asegurar que las ayudas e incentivos para la compra de vehículos eléctricos del llamado plan Moves, que permite subvenciones de hasta 6.500 euros para la adquisición de vehículos eléctricos «no están funcionando como debería por lo que urge un replanteamiento». Este nuevo enfoque del plan pasa, a su juicio, por «revisar las exigencias de achatarramiento» y elaborar un «programa estatal con bases y convocatoria única en lugar de apostar por un funcionamiento territorial».

Actualmente no todas las comunidades se han adherido al plan. El País Vasco lo hizo pese a contar con su propio plan Renove, dirigido a la adquisición de vehículos de alta eficiencia y no sólo eléctricos. Los conductores interesados en acceder a estas ayudas pueden formalizar su solicitud a través de la web corporativa del Ente Vasco de Energía hasta el 31 de diciembre de 2019, aunque el plazo se podría cerrar antes si se «agotara el presupuesto».

Según datos de Aedive y Ganvam, el 65% de los vehículos de este tipo matriculados durante los primeros siete meses del año pertenecen a flotas empresariales, de modo que piden ayudas para consolidar «el apoyo a la movilidad cero emisiones dentro de la cultura corporativa como una vía eficaz para acelerar la introducción de estos modelos en el parque». Sus principales propuestas son la reedición de las deducciones (de hasta un 30% en el IRPF) para las compañías que inviertan en la electrificación de su flota y que la deducción en el rendimiento en especie para vehículos de empresa eléctricos puros (los que carecen de motor de combustión) sea de al menos el 50% o se permita que aquellos vehículos cuyo precio antes de IVA supere el techo establecido para las ayudas puedan computar con el máximo coste establecido. Este límite en el precio de venta del vehículo es de 40.000 euros, cifra que se eleva a 45.000 euros para personas con discapacidad y familias numerosas.

Para los particulares, responsables de sólo de tres de cada diez compras, ambas entidades optan por «la puesta en marcha de medidas específicas como la eliminación o reducción del IVA, para seguir rebajando la barrera del precio, o que las ayudas a la compra no se consideren como rendimiento del trabajo en la declaración de la renta del ejercicio posterior a la compra».