Cazadores de buenos negocios

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Euskadi, con 2,8 millones repartidos en 15 operaciones, es la cuarta comunidad autónoma que más fondos atrae del capital riesgo informal

IRATXE BERNAL

El año pasado las inversiones realizadas en España por el sector del capital riesgo alcanzaron la cifra récord de 5.844 millones de euros con un total de 670 operaciones. Dentro de los agentes que realizan esas inversiones hay un grupo denominado 'informal', que incluye a los 'business angels', las aceleradoras y a quienes invierten en una empresa a través de herramientas de financiación colectiva a cambio de una participación ('equity crowdfunding'). Sus cifras también son históricas y entre las comunidades donde más interés hay por invertir Euskadi ocupa una cuarta posición con un total de 2,8 millones captados en 15 operaciones.

Según la web especializada Webcapitalriesgo, en España las inversiones de capital riesgo informal alcanzaron en 2018 los 103 millones de euros, lo que supone un incremento del 35% con respecto al año anterior. De este importe, 78,1 millones se destinaron a nuevas iniciativas. Es la segunda vez desde 2005, cuando la web comenzó a recabar esta información, que la inversión total supera los cien millones. Ocurrió hace tres años con un total de 127,3 millones, pero al contrario de lo que sucedió entonces durante el ejercicio pasado no hubo ninguna gran operación que distorsionara la cifras, mientras que en 2016 sólo la inversión de O'Hara Financial en la fabricante de gafas de sol Hawkers ya sumó al total 50 millones.

En el País Vasco

De los 103 millones invertidos el año pasado, 94,8 se quedaron en casa, en empresas establecidas en España. Supone el 92% del capital y 462 inversiones, el 87% de todas las realizadas. Por el volumen de las inversiones recibidas, el País Vasco fue la cuarta comunidad autónoma, sumando 2,8 millones captados. Una cifra muy por debajo de la registrada el año anterior (3,4 milones) y que nos deja muy por detrás de catalanes (con 40,1 millones), madrileños (con 26) y valencianos, con 21,6 millones.

Esas diferencias se acrecientan si se comparan el número de operaciones a las que fueron destinados los fondos, que en Euskadi fueron 15 mientras que en Cataluña llegaron a 182, en Madrid a 108 y en Valencia a 125. Es decir, que si calculamos la inversión media en cada operación el País Vasco con 5,35 millones sólo estaría superado por la Comunidad Valenciana con 5,78.

De las operaciones realizadas en el extranjero, la mayor parte se quedaron en Europa (4,5 millones y 34 inversiones), con especial protagonismo de Reino Unido. Fuera del viejo continente, los inversores mostraron mayor interés los mercados estadounidense, con 1,9 millones en 9 inversiones.

Operaciones de menos de medio millón

El año pasado el 92% de las inversiones realizadas fueron por importes inferiores a los 500.000 euros (un total 481) y un 54% de ellas no superó los 100.000. La cifra de inversiones en el tramo entre el medio millón y el millón de euros fue de 25 en el último año, mientras que se registraron 14 operaciones entre uno y cinco millones y sólo una por encima de los 5 millones. Así, el total de empresas beneficiadas fue de 472 y el número de inversores se elevó a 521, lo que supone un incremento del 17%, frente a las 445 del ejercicio anterior. De estos inversores, 435 se interesaron por nuevas firmas mientras que 86 realizaron ampliaciones de operaciones anteriores.

Si se analiza la actividad sectorial de las empresas que recibieron aportaciones de capital riego informal el sector digital lidera con el 60% de los fondos una lista en la que le siguen la informática (16%) y la medicina (7%). Tras ellos, en las preferencias de los inversores destacan la hostelería y el ocio junto a los servicios financieros, ambos sectores con un 2,4% de los fondos atraídos. Llamativamente, pese al auge de la Industria 4.0 y su directa vinculación con la digitalización, no hubo ninguna iniciativa relacionada con la automatización industrial y la robotización que obtuviera financiación por parte de algún agente de capital riesgo informal.