Carga automática de cajas a la vizcaína

Carga automática de cajas a la vizcaína

La compañía de Mungia Inser Robótica diseña un sistema para apilar embalajes de cartón

JORGE MURCIA

La automatización de tareas, sobre todo aquellas de carácter más repetitivo, es una tendencia imparable en la industria actual. Y más aún al final de la línea de producción, cuando se trata de embalar o empaquetar un bien de consumo fabricado en serie. Para bien y para mal, los robots son cada vez más capaces de asumir trabajos que tradicionalmente han desempeñado obreros de carne y hueso. En ese proceso de automatización, Inser Robótica ha dado un paso más allá. La empresa de ingeniería industrial vizcaína ha desarrollado una célula de carga automática basada en robótica. ¿Su misión? Coger cajas de cartón de un palet y apilarlas sobre un transportador.

La compañía, con sede en Mungia, está especializada la automatización del trabajo al final de la línea productiva. «Imagínate un producto ya etiquetado, como una botella de agua. Nos encargamos de transportarla, formar una caja en la que luego se va a meter, cerrarla, transportarla hasta otro punto en que un robot haga el paquetizado, transportamos el palet con vehículos autónomos...», explica Antxoka Gómez, director de marketing de la empresa.

Lo que acaba de lanzar al mercado la empresa vizcaína es una célula de carga automática basada en la robótica. «Una parte automatizable que hasta ahora no habíamos abordado», aclara Gómez. «Normalmente siempre hay una persona que va cargando una máquina encargada de hacer cajas de cartón. Ahora lo hace un 'cobot' (robot colaborativo) de la firma danesa Universal Robots. Lo que hemos aportado nosotros es el diseño y la programación de la herramienta que el robot usa para coger los cartones», añade.

Esa nueva aplicación fue presentada el pasado 9 de mayo en la primera edición del congreso de robótica colaborativa europeo WeAreCobots, desarrollada en el marco de la Feria GR-EX, en Madrid. El responsable de marketing de Inser Robotics se felicita por que el producto ha tenido «una acogida muy buena. Lo hemos presentado en tres o cuatro empresas, y es probable que lo podamos suministrar en los próximos meses. Ten en cuanta que desde que se hace una oferta hasta que se materializa la venta pasa una media de seis meses».

Infinidad de potenciales clientes

Los clientes potenciales de este nuevo ingenio son muchos: todas aquellas empresas que metan sus productos en cajas. «Todo lo que te puedas encontrar en un supermercado, por ejemplo», dice Gómez. Pero no sólo está pensado para clientes con una línea de producción, sino también para las empresas «que fabriquen la propia máquina formadora de cajas», añade.

Se trata de un paso más en la andadura de la firma vizcaína, que recientemente ha suscrito un acuerdo estratégico con una empresa italiana, Proxaut, para incorporar la flota de vehículos autónomos (AGV) a sus soluciones tecnológicas de 'packaging' automatizado al final de la línea de producción. Esa aceleración del negocio permitirá a Inser Robótica -nacida en 1986 y que cuenta con unos 70 empleados- aumentar este año al menos un 30% su facturación, que en 2018 fue de 7 millones de euros.