Habas de soja por gasolina: así es el comercio vasco con Estados Unidos

Un hombre coge un puñado de habas de soja. /Reuters
Un hombre coge un puñado de habas de soja. / Reuters

Euskadi exporta fundamentalmente combustible refinado en Petronor, e importa legumbre para fabricar pienso animal

JORGE MURCIA

Estados Unidos no es el primer socio comercial de Euskadi, pero en los últimos años ha ganado protagonismo, sobre todo en lo que se refiere a las exportaciones. Tanto es así que en 2018 era el tercer destino de los bienes y servicios que se producen en el territorio, sólo por detrás de países más cercanos como Francia y Alemania. ¿Y qué es lo que se comercia con el país del dólar? Dos son los productos que dominan ese intercambio: el más exportado es la gasolina sin plomo de 95 octanos, mientras que en la balanza de compras dominan las habas de soja no destinadas a la siembra, según la Estadística de Comercio Exterior del Eustat.

Esta legumbre fue, con mucha diferencia, el producto con más valor en euros que entró en territorio vasco procedente de Estados Unidos. Representó 109 millones de euros, algo más del 20% del total de las compras realizadas el país norteamericano (504 millones). ¿Y qué se hace con las habas de soja? «Se trata de un producto con mucha proteína vegetal que se utiliza en la elaboración de piensos compuestos para animales», explica Inmaculada Ugarteche, directora de Uniport, asociación de empresas del puerto de Bilbao.

Esas habas de soja son adquiridas casi en su totalidad por Bunge, una multinacional de origen holandés que tiene una de sus sedes de la Península Ibérica en el Puerto de Bilbao. «De ahí se vende a otras zonas, fundamentalmente del norte de España», dice Ugarteche. «De todas formas, hablamos de un producto cuya procedencia varía bastante, porque está muy ligado a la cosecha y al comercio internacional. No sería extraño que en otro año apareciera Canadá, o Brasil, como origen de ese producto», añade la directora de Uniport. También, indica el Eustat, el pasado año fue el primero en el que esta legumbre aparece como el producto estadounidense con más valor de importación.

El Instituto Vasco de Estadística señala que casi un 42% de las compras al gigante norteamericano en 2018 respondieron a productos sin «ningún nivel tecnológico». Los aceites crudos de petróleo entran en esa categoría, y con casi 54 millones de euros constituyeron la segunda partida más importante. Hablamos, en definitiva, de petróleo sin procesar, con también un destino casi único: la planta de Petronor en Muskiz. Dentro de este sector también se importó gasóleo sin azufre (18,9 millones de euros) y gas natural (10,9 millones).

Las importaciones de Estados Unidos crecieron un 13,5% respecto a 2017, y sitúan a ese país en la posición número 13 del ranking importador. Aún así, sólo supone el 2,5% del valor de los productos comprados por el País Vasco el pasado año.

Gasolina, automóviles y tubos para exportar

Mayor volumen representan las exportaciones al país del dólar, que en 2018 alcanzaron los 2.118,4 millones de euros, lo que supone un incremento interanual del 16,3% (297,7 millones más). Un ejercicio que consolida a Estados Unidos como tercer destino de las exportaciones vascas, podio que no ha abandonado desde 2008, con la excepción de 2012, en el que ocuparon la cuarta posición. El producto más vendido a los estadounidenses fue, con mucha diferencia, la gasolina sin plomo de 95 octanos (776,8 millones de euros). Aquí se pone otra vez de relieve la importancia de Petronor, origen de esas exportaciones, en la balanza comercial vasca.

A mucha distancia se situaron los automóviles de gasolina de menos de 10 personas, que responden a las exportaciones de las furgonestas fabricadas en la planta vitoriana de Mercedes-Benz (77,48 millones de euros). El tercer lugar lo ocupó la partida de grupos electrógenos y convertidores rotativos eléctricos (78,8 millones), seguida muy de cerca por los tubos y perfiles huecos -sin soldadura- de hierro o acero (fabricados en factorías como Tubos Reunidos y Tubacex), con exportaciones por valor de 153,7 millones de euros.

A modo de conclusión, el Eustat sostiene que el pasado año, tanto las exportaciones como las importaciones de Estados Unidos «adquirieron relevancia» dentro del comercio exterior de Euskadi, «si bien las primeras dominaron netamente sobre las segundas». Como consecuencia de ello, la comunidad autónoma vasca mantiene un saldo comercial positivo «que se traduce en una tasa de cobertura del 419,9%, que muy pocos países de la Unión Europea alcanzan, a excepción de Croacia (428,7%), Grecia (482,1%), Malta (524,3%) o Estonia (599%)».