¿Hay burbuja en el mercado del alquiler?

Una pareja mira anuncios en una inmobiliaria./R. G.
Una pareja mira anuncios en una inmobiliaria. / R. G.

La fundación de las cajas, Funcas, reflexiona sobre un problema que ya ha hecho saltar las alarmas

José V. Merino
JOSÉ V. MERINO

El rápido crecimiento del precio del alquiler de viviendas en algunas grandes ciudades ha hecho saltar las alarmas sobre una posible 'burbuja' del alquiler en España. Hasta el punto de la reciente aprobación de un Real Decreto-ley de medidas urgentes que regula aspectos como la duración de los contratos, los incrementos de las rentas y las garantías. Funcas, la fundación de las cajas de ahorro españolas, ha dedicado su último número a reflexionar sobre el asunto y el autor del trabajo, José García Montalvo, considera que hay serias dudas sobre la existencia de una 'burbuja' en este mercado.

El autor argumenta que si bien la crisis y la recuperación han coincidido con un aumento en la demanda de la vivienda de alquiler, existen indicadores como la 'tasa de privación severa de primera vivienda' que se han mantenido por debajo de la media de la UE-28 y de la Eurozona. Además, la 'tasa de asequibilidad' (la proporción de hogares que destinan al menos el 40% de su renta disponible equivalente a la vivienda) se sitúa en España también por debajo de sus socios europeos.

García Montalvo considera «erróneo» achacar la subida de los precios a los grandes tenedores de viviendas y de apartamentos turísticos. Señala al respecto que la oferta de viviendas en alquiler sigue dominada por pequeños propietarios (pequeños inversores o jubilados que así complementan la pensión): más de 2,3 millones de españoles declaran el cobro de rentas por alquiler, mientras que los grandes tenedores de viviendas no representan más del 5% del mercado.

Y en cuanto a los apartamentos turísticos, considera «simplista pensar que estas propiedades irían al mercado de alquiler de largo plazo si se prohibieran».

La propuesta de movilización de suelo público a partir de iniciativas público-privadas, y la calificación pública de las viviendas construidas con subvenciones, son algunas fórmulas de las que plantea para incentivar la oferta de vivienda en alquiler. Y respecto a establecer un control de rentas, concluye que la evidencia empírica advierte «con claridad de los impactos negativos de su implantación».