Bizkaia y Álava cumplen con sus proveedores

Bizkaia y Álava cumplen con sus proveedores

Sus diputaciones tardan una media de 16 y 17 días respectivamente en pagar a los autónomos. Gipuzkoa se demora 31 días, más allá del plazo legal

Jorge Murcia
JORGE MURCIA

El retraso por parte de las administraciones públicas en el pago de las facturas que adeudan a sus proveedores es una de las principales causas de mortandad en los negocios de los autónomos. Es algo que periódicamente repiten en ATA, la principal asociación española de trabajadores por cuenta propia. Y cada trimestre denuncian esta situación con un estudio en el que las comunidades autónomas, diputaciones y municipios españoles salen retratados en una foto de buenos, regulares y malos pagadores. Y en ese aspecto Euskadi vuelve a salir bien parada, tanto en lo que se refiere al Ejecutivo autonómico como a las diputaciones forales. Aunque con matices.

El Gobierno vasco es uno de los siete ejecutivos autónomos que cumplen con el plazo legal de pago, establecido para las administraciones públicas en 30 días. El Gabinete de Iñigo Urkullu tarda 25 días, y sólo es superado por Castilla y León, Galicia y Madrid (23 días). En el grupo de autonomías incumplidoras destacan por encima de todas ellas Cantabria, que con una media de 90 días triplica el periodo de pago fijado por la ley. Le siguen la Comunidad Valenciana (53 días), Islas Baleares y Murcia, ambas con 49 días.

El estudio de ATA también fija los tiempos de demora de las diputaciones provinciales (cabildos insulares en el caso de las Islas Canarias y consejos insulares en el de Baleares) en el pago a los autónomos. Bizkaia y Álava, con una media de 16 y 17 días respectivamente, salen bien paradas. No así Gipuzkoa, que por solo un día (31) incumple la normativa de pago. La diputación más rápida en pagar a sus proveedores es la de Teruel, con sólo dos días de demora, seguida de cerca por Toledo (5 días) y La Coruña (8). La diputación más remolona a la hora de pagar es la valenciana, con una media de 69 días de espera, tiempo más de cuatro veces superior al que emplea la vizcaína. Tras Valencia se sitúa el cabildo de Lanzarote (62 días), la diputación provincial de Ávila (56 días) y Almería (49).

Con todo, la demora que sufre un autónomo para cobrar sus facturas por parte de gobiernos autonómicos como el cántabro o diputaciones provinciales como la valenciana no es nada comparado con la tardanza en pagar de muchos municipios españoles (la media de los analizados en el estudio es de 60 días). «Es increíble que precisamente la administración que es más cercana a ti sea la que más te castiga», valora Lorenzo Amor, el presidente de ATA. El estudio de la asociación (que no incluye datos de los municipios vascos) sitúa a Jaén como el ayuntamiento que más tarda en abonar las facturas a sus proveedores: 531 días. Es decir, casi año y medio. Más de seis meses (198 días) esperan los autónomos proveedores del Ayuntamiento de Jerez de la Frontera, y casi medio año los del consistorio de Granada (177 días).

En el lado de los ayuntamientos cumplidores los hay que no sólo cumplen la Ley de Morosidad, sino que pagan en menos de dos semanas. El más rápido en abonar sus facturas es el de Lugo (12 días), seguido del de Roquetas de Mar (Almería) y Torrent (Valencia), ambos con 13 días. Girona paga de media en 14 días, Cornellá y Barcelona en 16, y Zamora y León en 17 días.

Morosidad entre empresas

El estudio también analiza los periodos de pago entre empresa privadas, que de media se sitúa en 71 días (en este caso, el límite legal son 60 días). «Si tenemos en cuenta el tamaño de la empresa podemos afirmar que son los autónomos sin trabajadores y aquellas empresas pequeñas (que tienen hasta 9 trabajadores o de 9 a 50) las que antes pagan a sus proveedores», se concluye en el informe. De hecho, según se escala en el tamaño de la empresa, se empeoran los periodos medios de pago. Así, las que más tardan en abonar sus facturas pendientes son las compañías que superan los 1.000 empleados, «esas mismas que presumen en muchos casos de ser socialmente responsables», con una demora media de 111 días. Por su parte, los autónomos tardan en pagar sus deudas con otros autónomos una media de 40 días de plazo.

A modo de resumen del informe, Lorenzo Amor destaca que «tanto en la administración pública como desde la grandes empresas privadas se siguen incumpliendo los periodos medios de pago con los autónomos». En su opinión, el de la morosidad «es uno de los principales problemas» que sufre el colectivo, «y que frena en seco su continuidad y consolidación». Por ese motivo en ATA «no nos vamos a cansar de pedir un régimen sancionador para aquellos que incumplan los plazos de pago estipulados por ley. La morosidad no tiene nada que ver con el tamaño de la administración, ni de la población. Es una cuestión de gestores, buenos y malos».