Baterías vascas para el espacio

Las instalaciones del centro en Miñano. /R. G.
Las instalaciones del centro en Miñano. / R. G.

El centro CIC energiGUNE lidera un proyecto que permitirá notables mejoras en los nanosatélites

José V. Merino
JOSÉ V. MERINO

Tecnología vasca para el espacio. No es inusual, pero ayer lunes se puso otra piedra. CIC energiGUNE, un centro público-privado vasco de investigación con base en Miñano (Álava) y referente en Europa en el ámbito del almacenamiento de energía electroquímico y térmico, ha dado un nuevo paso en el desarrollo de baterías más eficientes para su utilización en el espacio. El denominado proyecto Monbasa, que lidera el centro autonómico en colaboración con Tecnalia y las empresas Gencoa (Reino Unido) y Nanospace (Suecia), «permitirá reducir la cantidad de material en los componentes de las baterías utilizadas en los nanosatélites y, en consecuencia, mejorará la densidad de la energía de las mismas».

El proyecto, recién culminado, se basa «en la mejora de nuevas técnicas de procesado que permiten el uso de electrolitos sólidos integrados en una batería de Li-ion de alto voltaje». Este circunstancia «posibilitará que dichas baterías sean también compatibles con las técnicas que se utilizarán para fabricar una nueva serie de microsensores, y que ya se están empezando a integrar en los satélites más avanzados».

Gracias a la introducción de estas nuevas técnicas, el proyecto Monbasa rompe con los problemas de fiabilidad que la tecnología Li-ion, basada en el uso de electrolitos líquidos tóxicos e inflamables, había generado hasta ahora. Presentaban múltiples problemas de seguridad. Ahora, los especialistas sostienen que con las mejoras introducidas se perfeccionará el funcionamiento y las baterías tendrán una robustez capaz de soportar las vibraciones y aceleraciones de la fase de lanzamiento.

El campo de aplicación más inmediato de este tipo de baterías será el de los nanosatélites, donde se plantea pasar de los 25 lanzamientos del año 2012 a los casi 600 en 2020; eso sí, con la vista puesta en otros campos como el IoT (Internet de las Cosas) y la Industria 4.0.

Las nuevas técnicas eran muy comunes hasta ahora, de manera especial, en los sectores de la industria del acero, vidrio y electrónica, pero no se habían aplicado a nivel industrial en el procesado de baterías, lo que supone «todo un reto».

El proyecto Monbasa es también una respuesta a la necesidad de posicionar a Europa en el grupo de vanguardia de la carrera espacial. El trabajo desarrollado en el ámbito del almacenamiento de energía y su aplicación en el espacio es una parte fundamental para que la industria europea se ponga a la altura de los países líderes en el campo espacial: Estados Unidos, Japón y China.

El CIC de Miñano cerró el ejercicio 2018 con un resultado muy relevante: más de 500 publicaciones científicas de alto impacto y participación en más de 35 proyectos industriales durante el periodo, además de 9 europeos traccionando más de 120 millones de euros.