Aprender a exprimir la vid

Aprender a exprimir la vid

La Cámara de Comercio de Álava, Hazi y Basque Culinary Center crean el primer título universitario en experto en marketing del vino, enoturismo y gastronomía

IRATXE BERNAL

El 98% de las bodegas de las cuatro denominaciones de origen vascas son pequeñas empresas, la gran mayoría de carácter familiar. Firmas que han superado con creces cualquier prueba sobre su producción pero que, en cambio, aún flaquean bastante a la hora de comercializar sus vinos y, sobre todo, de aprovechar las nuevas oportunidades de negocio que han surgido en los últimos años vinculadas a la viticultura y muy especialmente al enoturismo. La cultura del vino se ha convertido en uno de los principales atractivos turísticos y culturales de España. Según datos de la Asociación Española de Ciudades del Vino, el enoturismo ha aumentado un 28% en nuestro país.

Esto supone un impacto económico que, sólo en 2018, fue de 67 millones de euros. Son visitantes que se alojan en hoteles de cuatro estrellas y gastan de media unos 145 euros al día en las rutas que realizan. De esa cantidad, alrededor de 34 euros la destinan a la compra de vino», explica Santiago Barrueco, director de mercado de la Cámara de Comercio de Álava, para evidenciar la importancia de una oportunidad que se está desaprovechando en gran medida por la falta de profesionales especializados.

Una auténtica lástima teniendo en cuenta que precisamente esa atomización del sector, esa abundancia de pequeñas bodegas de tradición familiar, puede ser un gran atractivo para un tipo de visitante al que gusta «que le cuenten historias». «Este público quiere que le narren el relato de la bodega, que le expliquen cómo la fundó el abuelo o el bisabuelo. Si le cuentas todo eso mientras se bebe el vino, éste ya tiene una personalidad única. Te has ganado al cliente para siempre. En eso nuestras pequeñas bodegas tienen un gran potencial que aún no están aprovechando, pero, claro, el cliente que quiere eso también es alguien muy informado, que cada vez sabe más y que cuando viene quiere ser atendido por gente realmente profesional. Ahí aún hay mucho que trabajar», insiste Barrueco.

Para dar ese «empujón» a estas pequeñas bodegas, la Cámara de Comercio de Álava y Hazi han buscado la colaboración del Basque Culinary Center para ofrecer su primer curso experto en marketing del vino, enoturismo y gastronomía, una iniciativa en la que también cuentan con el apoyo de la Universidad de California en Davis, referencia mundial en el marketing del vino. «Nosotros viajamos por todo el mundo buscando las mejores prácticas y veíamos las carencias que nuestro sector aún tiene si lo comparas con la forma de promocionarse que tienen en otras regiones como en Italia o el Valle de Napa», señala Barrueco. «Aquí aún entendemos el enoturismo casi como una visita industrial, en la que se explican los procesos de producción. Y eso lo tiene todo el mundo. Lo que no tiene todo el mundo es una historia, una cultura y una gastronomía que maridan estupendamente con el vino», insiste.

Gastronomía excelente

«Desde la Viceconsejería de Agricultura, Pesca y Política Alimentaria tenemos clarísimo que tenemos un vino de calidad y una gastronomía excelente pero que aún no hemos terminado de aprender a ponerlo en valor y para eso hace falta gente que sepa y que cuente con un itinerario formativo especializado. Había que darles las competencias para saber definir sus estrategias de comercialización, tanto en nuevos mercados como con nuevas fórmulas como el enoturismo, que está en alza y les ofrece la posibilidad de crear experiencias colaborando con otros agentes de su entorno», confirma Eli Gorospe, responsable de formación de Hazi.

Sin embargo, las bodegas, especialmente las pequeñas, tienen grandes dificultades para contratar personal especializado en estas tareas. Unas veces por falta de recursos y otras porque resulta complicado encontrar gente dispuesta a trabajar el fin de semana y con conocimientos de idiomas. También, y aquí es donde el curso podrá ser efectivo desde ya, porque no manejan las nuevas herramientas del márketing. Este curso de experto universitario, que consta de 12 créditos y 185 horas lectivas, es un nuevo título propio creado expresamente para la ocasión por la Facultad de Ciencias Gastronómicas de la Universidad de Mondragón.

Hasta Laguardia

«Nosotros ya ofrecemos formación en turismo gastronómico, pero no teníamos aún nada especifico del sector vitivinícola, nada relacionado con cómo posicionar mejor nuestro vinos, sobre las herramientas que hay a nuestra disposición y cómo trabajar también los diferentes canales, incluyendo el enoturismo. Nos pareció una propuesta tan interesante que nos hemos venido a Laguardia; es la primera vez que impartimos un curso fuera de nuestra instalaciones», subraya Idioa Calleja, directora de masters y cursos del Basque Culinary Center.

«Lo mejor es un curso práctico, en el que los participantes van a trabajar sobre sus propios casos con la tutela de los expertos. Primero van a ir plasmado en ellos poco a poco todos los conocimientos que vayan adquiriendo y después van a realizar el proyecto de fin de curso, así que digamos que esas 185 horas lectivas son sólo las primeras 185 horas», explica Calleja. «La gastronomía es un sector en auge y hacen falta profesionales con perfiles muy determinados para aprovechar las oportunidades que van urgiendo, una escasez que lleva a las pequeñas bodegas a formar a su propia gente», señala para recalcar que los once inscritos en esta primera promoción ya trabajan en alguna bodega de alguna de las cuatro denominaciones vascas.

Sin embargo, el curso ha estado abierto (y lo estará en sus próxima ediciones) a cualquier persona interesada en entrar en el sector que ya cuente con experiencia profesional en puestos de marketing o ventas y titulación universitaria. El precio de la matrícula es de 6.500 euros, aunque ofrece la posibilidad de acceder a becas de apoyo para cofinanciar el importe de la matrícula hasta 5.000 euros.

Bodega 202

Es el caso de Bodega 202, un proyecto tan joven que ahora mismo inicia la comercialización de su primera añada, la de 2015. «Nosotros sólo somos cuatro trabajadores, así que nos toca ser versátiles y hacer todos de todo», explica Marta Ortiz-Arce, responsable de márketing, comercialización y sostenibilidad. Ella es ingeniera de montes con un máster en agricultura sostenible y hasta hace tres años se había dedicado «más a la gestión de cultivos y proyectos ambientales». Entonces se enroló en la puesta en marcha de esta bodega, «así que tuve que ponerme las pilas en temas de márketing en general». Y como ella el resto de sus compañeros.

«El márketing digital, el comercio electrónico y el enoturismo son sectores que se mueven muy deprisa, en los que los cambios producen muy rápidamente. Para estar al tanto hay que estar formándose permanentemente, sin dejar de ir a jornadas, seminario o cursos. No te puedes quedar dormido en los laureles pesando que ya lo sabes todo porque cada año hay herramientas o iniciativas nuevas. Además, somos conscientes de que tenemos que dar toda la importancia del mundo al marketing digital, tanto por las ventas que puedes hacer como por ir creado marca. Un proyecto nuevo como el nuestro o está en Internet o no existe. Pero, sin embargo, una empresa de nuestras dimensiones no puede tener a una persona dedicándose solo a ello», reconoce.

Ellos asumen que va a tener que acudir a terceros, a empresas o trabajadores especializados, para que realicen esa labor de posicionamiento digital por ellos, pero tampoco a ciegas. «La base la tiene que tener uno mismo. Tú tienes que saber tanto qué tienes que externalizar como qué tienes que pedir a ese experto y para eso tienes que conocer algo las herramientas y las estrategias. Además, muchas veces a los mejores expertos los conoces en los procesos de formación», resume.