GES, en el lado soleado de la calle

José Luis Morlanes, consejero delegado de GES./BORJA AGUDO
José Luis Morlanes, consejero delegado de GES. / BORJA AGUDO

La antigua filial de Gamesa supera el concurso de acreedores ampliando su actividad para desarrollar también instalaciones fotovoltaicas e hidroeléctricas

IRATXE BERNAL

Global Energy Services (GES) ha cerrado el primer ejercicio bajo en pleno control de su nueva propietaria, Alter Enersun, con una facturación de 110 millones de euros. La antigua filial de Gamesa afronta además 2019 con una previsión de 275 millones y proyectos en 16 países, entre los que destacan la construcción de su, de momento, mayor parque eólico (300 megavatios en Reynosa, México) y del primero que logran en Argentina. Unas cifras que dejan atrás el concurso de acreedores declarado en 2016 y marcan además un nuevo rumbo en el que la firma, como decía Louis Armstrong, se pasa al lado soleado de la calle al ampliar su actividad, centrada hasta ahora en la energía eólica, para desarrollar también instalaciones fotovoltaicas e hidroeléctricas.

La firma, hoy situada en el Parque Tecnológico de Bizkaia, nació en 1994 como una filial de Gamesa, que en 2006 la vendió al fondo de capital riesgo británico 3i junto a la división de mantenimiento industrial Siemsa Este. Los británicos la rebautizaron como Global Energy Services (lo que les permitía mantener como nombre el acrónimo surgido en origen de Gamesa Energía y Servicios) e intentaron revenderla, aunque sin éxito hasta 2016, con una situación ya crítica por la caída de la actividad de la crisis. Ese año Ferrovial adquirió Siemsa mientras Alter Enersun (integrada en el grupo extremeño Cristian Lay) se quedaba con GES, que como parte de este acuerdo se declaraba en concurso de acreedores.

De clientes a propietarios

«Nosotros éramos clientes de la compañía y estábamos negociando un contrato para que nos construyeran un parque fotovoltaico en México cuando nos propusieron hacernos con la firma. Para nosotros, que nos dedicábamos sólo a la energía solar, era una oportunidad para poder entrar en una gran compañía eólica, en una compañía que, pese a una crisis muy dura, era todo un referente. Qué empresa puede decir, como ésta, que ha instalado el 5% de la energía eólica del mundo», explica José Luis Morlanes, su consejero delegado. «GES lleva más de 20 años trabajando en renovables, y eso es casi toda la historia de este mercado. Además, el hecho de operar desde Euskadi, que a su vez es otra referencia en el sector, nos pareció una buena palanca no sólo para poder reactivar la compañía y recuperar el tiempo perdido sino también para hacer de ella una empresa líder en la generación de energía a partir de fuentes renovables, tanto eólicas como fotovoltaicas», subraya.

En este año, la nueva propiedad ha invertido diez millones de euros en activos (como grúas o software para el desarrollo de proyectos), ha dotado a la firma de avales (fundamentales en la licitación de proyectos) que superan 100 millones y ha «focalizado la actividad en dos mercados estratégicos»: América por un lado, con oficinas en Estados Unidos, México, Chile, Argentina, Colombia y Costa Rica, y Europa y norte de África, por otro, con delegaciones en Italia, Francia, Portugal, Egipto y Marruecos. Además, ha diversificado aún más su actividad con la compra de la firma bibaína especializada en proyectos de generación hidroeléctrica Hidroproyectos. En total, GES cuenta hoy con 800 trabajadores de los que 150 están en el País Vasco.

Al inicio de la transformación enegética

. «Sólo estamos al inicio de la transformación energética que va a vivir el planeta. Las renovables van a posibilitar que las zonas más pobres del mundo disfruten por fin de electricidad porque ya no hace falta instalar una red. Hay zonas de África que nunca tendrán red, pero sí electricidad porque las renovables permiten generarla allí donde se va a consumir, aunque sean lugares casi inaccesibles, y lo van a hacer además de una forma cada vez más barata. Buena prueba del cambio que se avecina es que las grandes petroleras también están invirtiendo en renovables».

«El que acabamos de empezar será el primer año de vuelta a la normalidad en GES. Estamos trabajando en proyectos que suman 2.000 megavatios con encargos de grandes empresas electricas como Iberdrola, Enel o Engie, de empresas tecnológicas como Siemens Gamesa o General Electric, de fondos de inversión o de fabricantes chinos de generadores. En este momento GES es una compañía capaz de diseñar, construir y mantener plantas que generan energía a partir del viento, el sol y el agua. Hay muy pocas empresas que lo puedan decir y eso nos posiciona muy bien en uno mercado de los mercados más interesantes del mundo porque el cambio es imparable. Estamos, insisto, en uno de los mercados más interesantes del mundo y el mundo es nuestro mercado», asegura optimista Morlanes.

 

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