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La Administración también impulsa el trabajo precario

Papeleta en una mesa electoral. /EFE
Papeleta en una mesa electoral. / EFE
Manu Alvarez
MANU ALVAREZCorresponsal Económico

Desde que comenzó la crisis económica las administraciones públicas se emplearon más o menos a fondo en el ajuste de gastos. Fueron los populares «recortes». Y aunque los que más fama alcanzaron fueron los ajustes en algunas áreas como Sanidad, Educación e inversión pública, lo cierto es que afectaron de forma generalizada a todos los gastos. El problema era simple. Como cayeron de forma brusca los ingresos por impuestos, debido a la menor actividad económica, había menos dinero para gastar. Incluso con un recurso al endeudamiento más o menos desaforado, había menos dinero. Ahí, la Administración siguió una senda similar a la de las empresas privadas, atornillando poco a poco a sus proveedores, para sacar rebajas sustanciales en los precios de los suministros, de los servicios que contrataba y de las obras que adjudicaba.

 

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