«Los que buscan el pelotazo en una 'startup' ni se imaginan el esfuerzo y compromiso que hay tras cada pelotazo»

La recién nombrada responsable de Demium en Euskadi, Idoia Iturbe. /Mireia López
La recién nombrada responsable de Demium en Euskadi, Idoia Iturbe. / Mireia López

La responsable de la sede vasca de una de las principales aceleradoras del país desmitifica la vinculación entre las nuevas empresas de base tecnológica y el dinero rápido

IRATXE BERNAL

Entre los próximos 7 y el 9 de junio, la sede bilbaína de la incubadora de 'startups' Demium celebrará uno de los encuentros en los que reúne a potenciales emprendedores para crear equipos que, si cuajan, podrían ser el germen de nuevas compañías. Nuevas firmas creadas por cierto en tiempo récord. La aceleradora ayuda a conformar los equipos, les brinda una idea de negocio y pone todos los recursos para que el proyecto tenga un producto en el mercado en sólo seis meses. Un camino breve pero duro, poco apto para quienes sólo busquen el beneficio rápido. «Quien no tiene un verdadero espíritu emprendedor no está dispuesto a sacrificarse lo que el éxito exige. Y quien lo tiene, no se retira pese a haber dado un pelotazo», desmitifica Idoia Iturbe, que acaba de ser nombrada Managing Director de Demium Euskadi.

-La definición de 'startup' es un poco cajón desastre. ¿Cómo la acotan ustedes?

-Para nosotros una 'startup' tiene que tener una base tecnológica y presentar una clara innovación, ya sea en el modelo de negocio o en el planteamiento de soluciones a necesidades ya existentes en el mercado. Pero, además, tiene que tener un objetivo de crecimiento rápido.

-¿No temen que esa vinculación entre las 'startups' y el crecimiento rápido no genere una burbuja, la llegada de gente más interesada en dar un pelotazo que en generar proyectos innovadores o crear riqueza en el entorno?

-Yo creo que cuando alguien tiene verdadero espíritu emprendedor éste no le abandona nunca, aunque también desee ese crecimiento rápido. Aunque su proyecto triunfe rápidamente y sea comprado por una gran compañía o fondo, en la mayoría de los casos ellos siguen en el proyecto y se interesan e invierten en otras 'startups'. Si se verdad son emprendedores no se retiran a vivir la vida. El dinero no se queda en sus bolsillos, sino que lo mueven para impulsar otros proyectos. Los que se acercan a este mundo atraídos únicamente por la posibilidad de dar un pelotazo no suelen tener éxito porque ni se imaginan el esfuerzo, compromiso y trabajo que hay tras cada pelotazo. Es cierto que la prensa internacional al reflejar sólo ciertos casos de éxito fomenta una imagen un tanto irreal del emprendimiento, pero quien quiera poner en marcha un proyecto sabe que tiene que arriesgar mucho, que tiene que dejarlo todo y salir de su zona de confort.

-Ustedes se definen como una incubadora pre-equipo y pre-idea. ¿Puede triunfar una 'startup' surgida casi en un laboratorio?

-Lo normal es que los emprendedores acudan a una incubadora con una idea y un equipo de trabajo, que suelen ser también promotores. Pero nosotros hemos visto que entre las principales causas de fracaso de las 'startups' están los equipos poco equilibrados y, después, que la idea de negocio no se lance en el momento adecuado, cuando hay mercado para ella. Por eso decidimos apoyar equipos creados desde cero, buscando el equilibrio entre los perfiles de sus componentes y después darles una idea de negocio que nos parece que tiene posibilidades.

-¿Cómo se crea un equipo dispuesto a tanto esfuerzo con personas que no se conocen hasta que ustedes las reúnen?

- Lo hacemos a partir de encuentros que llamamos AllStartup, que celebramos varias veces a lo largo del año. A ellos, los emprendedores, la mayoría de los emprendedores, llegan sin otra cosa que ganas de trabajar. Allí les ayudamos a crear equipos en los que haya perfiles de especialistas en marketing, en gestión y tecnología. Después, a cada uno de ellos se le proponen una serie de ideas de negocio para que escojan una y la trabajen ya en común. La última parte del evento es la presentación ese mismo fin de semana de su plan de negocio a posibles inversores. Los mejores pasan a la incubadora, donde los emprendedores vuelven a rotar para conformar equipos más consolidados, buscando además del equilibrio de perfiles profesionales otras afinidades. Cuando ya se han creado estos equipos les presentamos una serie de ideas para que escojan una y la desarrollen ya como una 'startup'. La idea es que, tras seis meses en la incubadora, la empresa pueda ser constituida y estar en el mercado con un producto viable e incluso buscando ya la primera ronda de financiación.

-¿De dónde surgen esas ideas?

-En el futuro queremos crear un departamento expresamente dedicado a eso en Euskadi, pero de momento trabajamos con el departamento de ideación en Madrid de Demium. Allí tenemos a expertos dedicados a investigar tendencias, a ver qué 'startups' se crean en otros mercados, cómo evolucionan y cuáles podrían implantarse también en nuestro mercado.

-¿Se crea verdadera implicación cuando la idea es ajena al equipo emprendedor, cuando te la dan otros?

-Hay que tener en cuenta que quienes vienen no sustituyen una idea propia por otra. Hay quien sí viene con una propuesta, y si se ve viable se le ayuda a iniciar todo el proceso. Pero lo normal es que hablemos de emprendedores sin idea. Además, cuando la propuesta no es de ninguno de ellos todos los miembros del equipo se siente igualmente responsables de su éxito porque no se han limitado a seguir a un líder, sino que han estudiado entre todos las posibilidades y también ente todos han realizado los descartes entre otras propuestas hasta quedarse con la definitiva. Creo que hay menos sentido de pertenencia en los equipos en los que la idea es de uno de ellos que se siente el padre de la criatura y está más implicado que los demás o ejerce de líder indiscutible.

-¿Cómo se consigue que la 'startup' llegue al mercado en sólo seis meses?

-Siendo muy exigentes. Les ayudamos a formarse y a validar rápidamente el modelo de negocio o modificarlo si hace falta. Les ayudamos en todos los pasos pero les exigimos mucha dedicación. Es un proceso en el que no cobramos nada al emprendedor, salga o no el proyecto adelante, pero si se constituye la 'startup' nos quedamos con una participación. Nosotros sólo ganamos cuando al cabo de unos tres años vendemos esa participación, de modo que somos parte interesada en que triunfen y por eso mismo pueden contar con que estaremos muy implicados y les ayudaremos incluso después de que salgan de la incubadora y se constituya la firma, ya sea gracias a convenios con otras aceleradoras o ayudándoles a lanzar rondas de financiación. Según nuestros ratios esperamos que de cada AllStartup celebrado en Euskadi salgan tres o cuatro equipos, es decir, unos veinte al año. De ellos, creemos que entre siete y doce sacarán un proyecto al mercado. Es decir, mucho caen. Y la verdad, cuanto antes lo hagan, mejor. Así podemos rescatar el equipo antes de que sus componentes se frustren y proponerles que vuelvan a pasar por el siguiente AllStartup.

-¿Y repiten?

-Los que van buscando un pelotazo no, pero los que son emprendedores sí. Lo normal es que se marquen un plazo de tiempo para probar y si aún no lo han cumplido, claro que repiten. Además, nosotros les decimos que hay que entender el fracaso como se hace en Estados Unidos. Allí, para cualquier inversor vale más un emprendedor que ha fracasado que uno que nunca ha emprendido antes.

-¿Por qué han escogido el País Vasco como sede para el norte de la Península?

-Aquí hay un gran ecosistema emprendedor, el de las pymes industriales que trabajan desde hace décadas, que es además muy estable porque los emprendedores tienen mucho arraigo, casi siempre optan por quedarse. Además se están realizando grandes esfuerzos tanto públicos como privados por apoyarse en las nuevas tecnologías para seguir siendo una industria potente. Eso es muy atractivo para los emprendedores de aquí, pero también para los de las regiones limítrofes. Aquí hay incubadoras públicas y en los centros de investigación con las que nos gustaría colaborar porque además quisiéramos que las 'startup' que ayudemos a crear tengan un impacto directo aquí.