2019 será complicado para la Bolsa

2019 será complicado para la Bolsa

La ralentización, la política monetaria más normalizada y unas valoracionesajustadas en algunos mercados, harán más difícil la inversión en renta variable

CRISTINA VALLEJO

Quizá es por la volatilidad reciente, pero los ánimos de los analistas para el año 2019 no son optimistas. Fernando Hernández, de Andbank, avisa de que, si bien pudiera haber algo de calma en lo que resta de este 2018, después volverá a aflorar la preocupación de fondo que, en su opinión, no es el riesgo de una recesión, sino el que corren los márgenes de las empresas ante el incremento de los costes financieros y salariales, entre otros.

Luca Paolini, de Pictet AM, añade:«Los próximos seis meses pueden ser razonables, si bien a medida que nos adentremos en 2019 puede ir a peor para las acciones globalmente y es previsible el final del mercado alcista en los próximos 12 a 18 meses». De ahí que Pictet, de ser comprador en los recortes, pase a ser vendedor en los rebotes. Hernández añade: «2019 va a ser un año complicado en las bolsas. El mercado no va a estar destrozado, como en 2008 o en 2009, pero va a ser necesario ser muy paciente con la renta variable. Podemos ver correcciones muy severas en algunos casos».

Ignacio Cantos, de Atl Capital, coincide: «Esperamos un año complicado, porque vemos valoraciones razonablemente atractivas, sobre todo en Europa, y un mercado americano más barato de lo que ha estado en los últimos años. Pero tras un ciclo largo, sobre todo en EE UU, los miedos a una recesión han aumentado».

Sara Herrando, de Norbolsa, espera una moderación en el crecimiento global el año que viene. Tanto porque los resultados de las últimas elecciones americanas han reducido la probabilidad de nuevos recortes impositivos (aunque dejan la puerta abierta a un programa en infraestructuras), como por el impacto de la guerra comercial. A esta última le presta una especial atención Herrando, aunque también a otras cuestiones:«Entendemos que el balance de las bolsas en 2019 dependerá de las decisiones finales sobre el comercio, el efecto de las medidas de impulso de la economía china y el acuerdo sobre el plan de infraestructuras en EE UU».

Herrando, de todas maneras, no es muy pesimista: «Después de las correcciones que acumulan las bolsas europeas (entre el 7% y el 12%), las valoraciones y las todavía buenas perspectivas de beneficio permitirán apreciar revalorizaciones. Aunque los numerosos riesgos existentes (además de los mencionados, el Brexit y el efecto de la subida de tipos de los bonos europeos) continuarán manteniendo la volatilidad elevada».

Paolini destaca sobre la política monetaria que, en 2019, por primera vez en los últimos años, los bancos centrales van a ser vendedores netos de activos. Por lo que desaparecerá el efecto liquidez que ha favorecido las valoraciones hasta ahora. Paolini precisa que, a nivel geográfico, la Bolsa americana es la más vulnerable:«2019 puede ser negativo, especialmente para las acciones de EE UU. Nos interesan países y acciones que tengan su propio ciclo o carácter idiosincrático». En concreto, China entre los emergentes y Reino Unido (pese al 'Brexit', otra tarea pendiente de resolverse en 2019) entre los desarrolladores. Para Ann-Katrin Petersen, de Allianz, están baratos algunos (no todos) mercados europeos, como el español, así como algunos de los emergentes.

Europa y España

Sobre Europa en particular y los tipos de interés, David Pina, de ActivTrades, señala los riesgos de estabilidad financiera que podría provocar Italia, además de la cita electoral europea de la primavera, y que en España coincide con los comicios municipales y autonómicos y puede que generales. Tienen lugar en un contexto en que el BCE prevé acabar con las compras de bonos este diciembre: podría comenzar a subir los tipos a partir del verano y a final de año, Draghi dará el relevo a un sucesor que, previsiblemente, será más ortodoxo.

Aunque como recuerda Pina, los indicadores europeos muestran síntomas de desaceleración, lo que podría provocar un giro en la política monetaria del BCE, tal vez la clave en la evolución de las bolsas europeas en 2019. Y es posible que sea aún más decisivo en el Ibex: la subida de los tipos es necesaria para que los bancos, que tanto ponderan en su composición, mejoren sus resultados.

Ignacio Cantos añade: «La primera subida de tipos no la esperamos hasta septiembre, al menos, con el riesgo de que se retrase si hay una ralentización en la economía. En este entorno, la Bolsa española estará entre las más flojas de Europa. Sin embargo, si se disparara la inflación y las subidas de tipos fueran antes de lo previsto, el Ibex-35 sería de los mejores».

Otro riesgo que apunta Herrando para la Bolsa española es el peso de los emergentes en muchos de los componentes del Ibex en un entorno de subida de tipos, de dudas sobre China y de fortaleza del dólar.

Acciones para el nuevo año

Ann-Katrin Petersen, de Allianz, afirma que las bolsas suelen hacerlo bien hasta entre siete y trece meses antes de una recesión, por lo que insinúa que aún hay margen para ganar en el parqué. Aunque también señala que una de las características de este momento de final de ciclo es que la evolución de las acciones es más divergente, lo que obliga a ser más selectivo.

Algunos analistas nos proporcionan sus ideas de acciones españolas para invertir el próximo año.

Sara Herrando, de Norbolsa, apostaría por una cartera equilibrada entre defensivos y cíclicos, salvo si se llegara a un acuerdo de infraestructuras en EE UU o si se apreciara un nuevo impulso en China. Su cartera inicial estaría formada por CaixaBank, Repsol, Cie, Iberdrola, Telefónica, Ferrovial y Red Eléctrica.

Victoria Torre, de Self Bank, apuesta por Repsol, pese a la caída del precio del crudo; Merlin Properties, que se dedica al negocio más estable dentro del inmobiliario; Ferrovial y ACS, dentro de la construcción; además de Meliá.

Ignacio Cantos, de Atl Capital, elige Telefónica, ACS, Meliá, Gestamp y Solaria.

Francisco Sepulcro, de Aspain Eafi, a títulos españoles como Enagás, sumaría otros extranjeros, como Unilever, Biogen, Eagle Material, Johnson & Johnson, Deutsche Telekom y Pfizer.

 

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