El País Vasco encabeza el aumento de despidos colectivos en España hasta junio

Trabajadores de Nicolás Correa, en una protesta antes de materializarse su ERE de extinción./I. Michelena
Trabajadores de Nicolás Correa, en una protesta antes de materializarse su ERE de extinción. / I. Michelena

Los 597 contratos rescindidos en Euskadi en el primer semestre del año casi duplican los registrados en el mismo periodo de 2016

PILAR ARANGUREN

Los problemas que atraviesan La Naval, Fagor-CNA, la papelera CEL, Muebles Xey y otras empresas vascas -hasta una treintena están en el 'radar' del Gobierno vasco, según indicó recientemente la consejera Arantxa Tapia- han vuelto a traer al primer plano las dificultades que tienen todavía algunas compañías para poder garantizar su supervi vencia. Y aunque en general se insiste en que son sólo unos pocos casos aislados y que la mayoría del tejido empresarial goza de buena salud, hay estadísticas que ponen de relieve que en esta salida de la crisis todavía hay empresas que se ven obligadas a realizar ajustes de plantilla para tratar de sobrevivir o incluso quienes se ven forzadas a echar la persiana.

La consecuencia directa es que la cifra de trabajadores afectados por despidos colectivos está repuntando en Euskadi hasta el punto de que es la comunidad en la que más han crecido porcentualmente en el primer semestre. Según los datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, entre enero y junio pasados un total de 597 empleados vascos vieron rescindidos sus contratos por esta vía. Se trata de 286 más que en el mismo periodo del año anterior, lo que supone un aumento del 92%. Es decir, prácticamente se han duplicado.

Los EREs de extinción se incrementaron en Gipuzkoa un 150%; en Bizkaia, un 63% y en Álava disminuyeron

Sólo otras cuatro comunidades presentan incrementos en la cifra de trabajadores afectados por EREs de extinción: Castilla-León, con un aumento del 42%, Andalucía (15,3%), Navarra (14,3%) y Asturias (11,4%). En el resto descienden, con La Rioja al frente, que presenta una reducción del 80,6%. En el conjunto de España se produce también una caída del 12,7%, con 1.675 afectados menos.

Desde mínimos históricos

Además, el País Vasco no sólo encabeza el incremento procentual, sino también en términos absolutos. Esta es una realidad que llama la atención, ya que los afectados por EREs de rescisión se estaban reduciendo paulatinamente en Euskadi a medida que se salía de la crisis y se iniciaba la recuperación económica, hasta el punto de que en los dos últimos años habían marcado incluso mínimos históricos desde 1991. Y ello pese a que el año pasado cerró en Gipuzkoa una empresa emblemática como fue Arcelor-Zumárraga, que dejó en la calle a 230 personas.

Así lo revelaban las cifras dadas a conocer por el Departamento de Trabajo y Justicia del Gobierno vasco, que no concuerdan con las del Ministerio de Empleo, ya que en éstas últimas figuran también los EREs de empresas asentadas en Euskadi pero que se presentan en otros puntos de España por estar implicados también centros de trabajo que se ubican fuera de la comunidad autónoma vasca, como ocurrió en su día con Corrugados Azpeitia y este año con Unipapel.

Según los datos del Ejecutivo autonómico, el País Vasco cerró 2016 con 638 trabajadores afectados por expedientes de extinción, lo que supuso una reducción del 25,8% en relación al año anterior, que ya había marcado un mínimo histórico, con 860 empleados afectados. Lejos de los 3.336 alcanzados en el año más duro de la crisis -2012-, ya que a partir de ahí comenzó un descenso hasta quedar por debajo de los niveles precrisis. Y es que en 2007 los despidos colectivos afectaron a 942 trabajadores.

El descenso protagonizado por Euskadi en 2016 fue muy superior al del conjunto de España, que se quedó en un paupérrimo 2,7%. Pero las tornas cambiaron en la primera mitad de este año. De hecho, los primeros meses del ejercicio fueron los más negros, ya que se inició con 177 afectados y un aumento del 205%, es decir, el triple que en enero del año pasado. En febrero continuó la senda alcista en la misma proporción y ya en marzo el acumulado se disparó hasta alcanzar los 459 afectados. A partir de ahí, siguió al alza aunque a un ritmo algo menor hasta llegar a los 597 en los seis primeros meses.

Los datos del Departamento de Trabajo del Gobierno vasco, aunque menores, muestran una evolución similar, con un aumento en los seis primeros meses del 73%, ya que se elevó la cifra de contratos rescindidos hasta los 429 frente a los 248 del mismo periodo del año anterior.

De suspesión y reducción

Por territorios, Gipuzkoa muestra una peor evolución, pues el número de afectados por EREs de rescisión se elevó en los seis primeros meses hasta los 173, frente a los 69 del ejercicio anterior, lo que supone un aumento del 150%. Bizkaia también presenta una tendencia negativa, con 247 empleados implicados, lo que supuso un incremento del 63%. Por el contrario, Álava registra una reducción al producirse nueve rescisiones de contratos frente a los 28 de un año antes.

Eso sí, los afectados por expedientes de suspensión de jornada y de reducción siguen bajando. Los primeros lo han hecho un 50% y los segundos, un 68%. Un descenso proporcional que coincide miméticamente con las estadísticas del Ministerio de Empleo, aunque las cifras globales varían sensiblemente. Así, según el registro nacional un total de 1.443 trabajadores vascos se vieron afectados por un ERE de suspensión en el primer semestre, la mitad que en el ejercicio anterior, mientras que los implicados en un expediente de reducción se limitó a 249.

En ambos casos, la evolución de Euskadi es mejor que la del conjunto de España, que arroja un descenso del 48,5% en los EREs de suspensión y del 29,7% en los de reducción de jornada.

La industria concentra el mayor número de casos

La industria, que está llamada a tirar no sólo de la economía sino también de los puestos de trabajo más estables en esta recuperación es, sin embargo, la que está recurriendo en mayor medida a los expedientes de rescisión de empleo. De hecho, prácticamente acapara la mitad de los puestos destruidos en Euskadi, según el Departamento de Empleo del Gobierno vasco. En concreto, 203 trabajadores de dicho sector se han quedado en la calle en el primer semestre. Le siguen los de servicios, con 167 empleados y a más distancia los de la construcción, con 59 operarios.

Por ramas de actividad afectadas, la metalurgia y fabricación de productos metálicos es la que sale más perjudicada, con 93 empleos rescindidos. La construcción se sitúa en segundo lugar, con los 59 ya señalados, y la industria de petróleo, química, farmacia, caucho, plástico y minerales, en el tercer puesto, con 47 despidos. Otros servicios sumaron 42 rescisiones; el comercio al por menor, 39 y la industria de la madera y la fabricación de vehículos, 25 cada una. A más distancia se sitúan el comercio al por mayor (13) otras industrias manufactureras y la hostelería (17).

Por comarcas, las más afectadas son las que circundan a dos capitales vascas, el Gran Bilbao, con 131 rescisiones de contratos, y Donostialdea, con 107. Le siguen el Duranguesado (79), el Bajo Deba (47), Plentzia-Munguia (37), Urola Kosta (10), Tolosaldea (9) y la Llanada Alavesa (9).