Los sindicatos vuelven a exigir al metal de Bizkaia que asuma sus peticiones

Sindicatos y trabajadores en la concentración de ayer en Barakaldo, frente a la entrada al BEC./PANKRA NIETO
Sindicatos y trabajadores en la concentración de ayer en Barakaldo, frente a la entrada al BEC. / PANKRA NIETO

Las centrales afirman que la huelga de ayer tuvo un seguimiento del 85%, y la patronal lo rebaja al 21%

A. BARANDIARAN | C. LARRAKOETXEA

Hoy tiene lugar la tercera jornada de huelga en el sector del metal de Bizkaia, tras la convocatoria de ayer que, según los sindicatos, fue un éxito rotundo con un seguimiento del 85%. La Federación Vizcaína de Empresas del Metal (FVEM) rebajó hasta un 21% su incidencia, atribuyendo gran parte de la misma a la presión de los piquetes.

Hubo amenazas y «serios destrozos», según la parte empresarial, por lo que se recurrió a la Ertzaintza, sobre todo en el Duranguesado. De hecho, el sindicato policial SIPE denunció que un agente de la Brigada Móvil resultó herido, tras ser derribado y pateado en la cabeza en un altercado con un piquete en una firma del polígono de Boroa en Amorebieta. Los antidisturbios acudieron tras avisar la empresa de que se estaban causando daños en sus vehículos.

Las centrales afirman que «la pelota está en el tejado de la patronal», mientras que la FVEM hace un llamamiento a una verdadera negociación y acusa a los sindicatos de convocar los paros para tratar de imponer unas condiciones inasumibles. Esta mañana, las centrales vuelven a salir a las calles al haber convocado también una manifestación por el centro de Bilbao. Al igual que a la concentración que ayer se celebró en Barakaldo, frente al BEC, donde se desarrollaba una feria internacional, a la marcha de hoy acudirán en una unión muy poco habitual, dados sus continuos enfrentamientos, los cuatro principales sindicatos: ELA, CC OO, LAB y UGT.

Las centrales calificaron la huelga de ayer como otro gran éxito, con un seguimiento «muy amplio y generalizado», que cuantificaron en un 85%. Son los cálculos del representante de ELA, Mikel Etxebarria, que explicó que empresas de referencia como las contratas de Petronor, Estampaciones Bizkaia, Ormazabal o PCB pararon.

Los sindicatos ya han advertido de que no van a parar hasta que la patronal responda a su propuesta conjunta del 10 de mayo. Además del paro de hoy, hay convocados otros dos para los días 20 y 21 de junio. A su juicio, la parte empresarial no solo no ha atendido sus exigencias, sino que ha dado pasos atrás en algunos puntos. En cambio, el director gerente de la FVEM, Adolfo Rey, responsabiliza del bloqueo a los sindicatos. Recalcó que «queremos firmar un convenio digno para los trabajadores y las empresas, pero tenemos que salvaguardar la competitividad de las compañías para seguir generando empleo».

Posiciones fijas

La subida salarial es uno de los focos de conflicto. Los sindicatos piden un aumento sobre tablas del IPC más 2% cada año, incluyendo 2018. También exigen un aumento en los salarios reales del IPC más 1% anual, que se aplicaría en las empresas que ya tienen mejoras respecto al convenio. Buscan así recuperar el poder adquisitivo que dicen haber perdido desde que decayera el convenio de eficacia limitada, únicamente suscrito por CC OO y UGT para el periodo 2008-2011.

La FVEM niega pérdida alguna de poder adquisitivo porque entre 2008 y 2018 los salarios subieron un 1,04% por encima del IPC acumulado en el mismo periodo. «Su reivindicación en este sentido no tiene base», sostiene. Su oferta consiste en una subida del IPC más 1% para este año y el IPC más 0,5% en 2020. Eso se añadiría a la actualización de las tablas de 2011 con la inflación de 2018, lo que arrojaría un alza del 3,4% para 2019.

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