Los supermercados compiten por liderar la campaña antiplástico

Consumidora llevando la compra en una bolsa de plastico, en Vitoria./E. C.
Consumidora llevando la compra en una bolsa de plastico, en Vitoria. / E. C.

Mercadona y Eroski exhiben sus estrategias para retirar las bolsas de un solo uso, aunque admiten la dificultad de reducir embalajes

Ana Barandiaran
ANA BARANDIARAN

Ya no son los descuentos sino los avances contra el plástico los que dominan las campañas de marketing de las grandes cadenas de alimentación. Sabedoras de que sus clientes están cada vez más preocupados por los millones de toneladas de envases que inundan los mares, grupos como Eroski y Mercadona están anunciando sus estrategias para reducir el material contaminante. Sus esfuerzos se centran en retirar las bolsas de plástico y sustituirlas por otras recicladas al menos en un 50%, junto con alternativas de papel y compostables. Puertas adentro reconocen la enorme dificultad de disminuir los envases y embalajes que pueblan sus lineales.

Mercadona comunicó ayer sus últimos logros. Culminará en abril la sustitución definitiva en todas sus tiendas –en Euskadi tiene 18– de las bolsas de plástico actuales. ¿Cuáles serán las alternativas? La cadena valenciana cita tres y entre ellas dos son de plástico, pero más respetuosas con el medio ambiente: una con entre un 50% y un 70% de material reciclado, con un precio de 10 céntimos, y la tradicional de rafia, a 50 céntimos. La tercera opción es una bolsa de papel a diez céntimos.

Según el gigante liderado por Juan Roig, el contenido reciclado se obtendrá de las 3.000 toneladas de plástico procedentes de los embalajes recuperados en sus más de 1.600 tiendas. «Es una iniciativa de economía circular que prima el aprovechamiento de los recursos, la reutilización y el reciclaje», señaló, tras recordar que la cadena ha sido «pionera» en la retirada de las bolsas de plástico de un solo uso. Otra de las medidas que ha adoptado consiste en mejorar el sistema dispensador de las bolsas de plástico de sección –las que se usan para la fruta, por ejemplo–, que serán sustituidas por otras compostables antes de 2021.

¿Y qué objetivos tienen para reducir envases? «Estamos trabajando en ello, pero es difícil porque es un tema que gestionan los proveedores. Además, afecta a la logística y a la seguridad alimentaria», contestan. La repuesta es muy similar en Eroski: «El plástico tiene unas características muy buenas para la conservación y aislamiento de los alimentos. Es muy difícil de sustituir».

La cadena vasca anunció recientemente que incorporaba una nueva bolsa de papel como alternativa a las de plástico de un solo uso. Su oferta en este ámbito es muy similar a la de Mercadona. La de papel se vende a 10 céntimos; también añadirá a lo largo de este año una de plástico con un 55% de material reciclado; y, por último, la de rafia. Asimismo, sumará en breve una compostable de origen vegetal renovable.

Greenpeace, que lleva tiempo haciendo campaña para reducir el plástico en los supermercados, valora los esfuerzos pero los considera insuficientes. Recientemente publicó un estudio sobre la huella de plástico en el que daba a Eroski la mejor nota –un 6,2–, si bien manifestaba su insatisfacción generalizada. «El objetivo de las cadenas debería ser reducir envases y facilitar la venta a granel», explica su autora, Alba García.