Siemens inicia su alejamiento de Gamesa y aumentan los temores de deslocalización

Imagen de un aerogenerador de la empresa vasca. /REUTERS
Imagen de un aerogenerador de la empresa vasca. / REUTERS

La multinacional alemana diluirá su participación en 2020 y dejará de ser el primer socio de referencia de la compañía vasca

Manu Alvarez
MANU ALVAREZ

La multinacional alemana Siemens anunció este martes, por sorpresa, una operación que en la práctica va a suponer su alejamiento de Gamesa porque diluirá su participación y dejará de ser el primer socio de referencia. Así, tal y como ha aprobado el consejo de administración de la firma germana, Siemens desgajará de la corporación todas sus actividades relacionadas con el sector de la energía y el gas para situarlas en una sociedad de nueva creación, que pretende sacar a Bolsa en septiembre de 2020. En esa sociedad, en la que Siemens asegura que tendrá una participación inferior al 50% que por lo tanto «será independiente», incluirá también el 59% de su participación en la empresa vasca Siemens Gamesa.

La decisión abre un nuevo periodo de inestabilidad para Siemens Gamesa ya que la nueva situación, con un accionariado más disperso e incluso desconocido -la lógica apunta a una entrada masiva de fondos de inversión en la nueva sociedad-, aumentará los temores sobre una futura deslocalización del centro de decisión de la compañía. Por otra parte, en el nuevo escenario accionarial que se abrirá en los próximos meses, los acuerdos cerrados entre Siemens e Iberdrola sobre su convivencia en el accionariado de Gamesa perderán eficacia.

Aún es muy pronto para evaluar las consecuencias reales de esta operación mercantil, pero sí permite vislumbrar que habrá un escenario completamente distinto. Si hasta ahora se sabía que el socio de referencia de Gamesa era Siemens, con su 59%, a partir del próximo año esa participación estará en manos de una sociedad de nueva creación que tendrá a Siemens entre sus accionistas, pero que no será el único y tampoco tendrá el control total.

Siemens ya ha anunciado que no tendrá el control accionarial de la futura nueva empresa que englobará sus actuales actividades en el sector energético, aunque no renunciará a ser el respaldo en los servicios financieros, la red de ventas, al tiempo que garantiza que mantendrá la licencia para que la nueva compañía pueda continuar con su marca. El proyecto contempla una aprobación definitiva de la operación por parte de la junta de accionistas de Siemens en junio del próximo año y el inicio de la cotización en Bolsa de la nueva sociedad en septiembre de 2020.

Siemens, en una nota que hizo pública a última hora de la tarde de ayer, justificó la operación con el objetivo de centrar sus actividades en otras áreas de actividad como la digitalización industrial y la automatización, cuyo crecimiento financiará precisamente con el dinero que ingrese tras colocar en Bolsa la división de energía. «Este movimiento creará un poderoso jugador en el sector de la energía y la electricidad con una configuración única e integrada, una empresa que abarca todo el ámbito del mercado energético como ninguna otra empresa», explicó ayer el presidente de Siemens, Joe Kaeser.