Un robot con bata blanca

Un robot con bata blanca

Una 'spin off' del grupo Egile crea un asistente robótico que busca facilitar el trabajo del cirujano durante un tipo de intervención de columna

LETICIA SÁNCHEZ-SERRANO

La medicina nunca para de evolucionar. El objetivo, salvar al mayor número de personas y reducir el sufrimiento de los pacientes. Son llamativos los avances logrados en los últimos tiempos, y aquí ha jugado un papel fundamental la entrada en el quirófano de la tecnología y la robótica, que han facilitado, entre otros, los éxitos alcanzados en el campo de las prótesis humanas.

A principios del año 2000 se aprobó el uso de una máquina que ha revolucionado las operaciones más invasivas, el robot Da Vinci. Permite realizar intervenciones quirúrgicas complicadas con tal precisión que produce el mínimo daño posible al paciente, y en esta línea se ha patentado en Gipuzkoa un asistente robótico para operaciones de columna, el Cyber Surgery. El proyecto nació dentro del departamento de I+D del grupo Egile, donde en 2006 crearon la empresa Createch Medical. Tras varios años en el ámbito de la investigación, idearon otros productos y herramientas, útiles en medicina, para lo que tuvieron que pasar muchas horas en los quirófanos. Fue entonces cuando se les ocurrió su prototipo.

Detrás de Cyber Surgery se esconde, además de una empresa, un asistente robótico que, entre otras cosas, hace más precisas una de las operaciones de columna «más comunes que existen, pero no por ello exenta de riesgo», señala Jorge Presa, el CEO de la firma. Los pacientes suelen ser personas afectadas por escoliosis, metástasis o accidentes de tráfico y la intervención consiste en la colocación de una serie de tornillos grandes y largos que deben sujetar la columna a modo de andamio en la zona del pedículo. El peligro radica en que hay que ser muy exactos, porque alrededor se encuentra la médula y venas como la cava y la aorta.

Así funciona

El funcionamiento de este asistente comienza a partir de la imagen obtenida a través de un tag. Aquí el robot crea unas referencias al cirujano para mostrarle dónde debe introducir el tornillo. De esta manera, el médico sabe el lugar exacto y lo puede hacer sin apenas riesgos y sin la necesidad de realizar una incisión mayor que la del tornillo. «Hemos querido crear un sistema que permita al cirujano ser más preciso. Nuestra herramienta no decide ni opera, es el médico quién tiene siempre el control de la intervención, y nosotros lo que procuramos es facilitarle el trabajo», apunta Presa.

Una vez patentado el producto, los creadores de Cyber Surgery se han lanzado a la búsqueda de inversores y parece que ya los han encontrado para «dar otro paso y, siempre con el mismo objetivo, lograr introducir nuestro producto en todos los quirófanos», explica Presa. Aunque saben que aún les queda tiempo para conseguirlo. «Calculamos que por lo menos tres años, porque estos procesos no son tan rápidos como nos gustaría». Entretando, continúan recogiendo triunfos. Recientemente han sido seleccionados para entrar en el programa RobotUnion entre casi 300 candidatos, convirtiéndose en una de las 20 'startup' con más proyección en el sector de la robótica dentro de la UE. A ello suman haber recibido el último premio Nueva Empresa en la XXVIII edición de los galardones Toribio Echevarría. «Son reconocimientos que nos impulsan a seguir trabajando en nuestro proyecto».

 

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