Repsol critica que el veto a los automóviles de combustión «asusta» al conductor al comprar un vehículo

El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz. /R. C.
El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz. / R. C.

Josu Jon Imaz pide «seriedad» al Gobierno en su propuesta de prohibición en 2040 porque al demorar las compras se siguen usando vehículos viejos «que consumen y emiten más»

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ha atacado duramente la propuesta del PSOE para prohibir la venta de coches de combustión (diésel y gasolina) a partir de 2040 al considerar que se está haciendo «una trampa». El ejecutivo de la petrolera considera que al realizar estos anuncios los conductores «se asustan», paralizan las adquisiciones de vehículos nuevos, siguen utilizando los antiguos que tenían y, por tanto, se realizan más emisiones contaminantes, justo lo contrario que pretende el Plan de Energía y Clima.

Imaz ha indicado que es necesario reducir las emisiones «pero no lavarnos las conciencias» con medidas que finalmente no tienen el efecto deseado. «No hay que mantener debates que no son realistas», ha indicado en el IV Foro Energético de El Economista para referirse a la propuesta reconvertida del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, donde habló inicialmente de «prohibición» para después referirse a tomar medidas para que «no más tarde de 2040» los vehículos tuvieran cero emisiones. Con ese tipo de vetos «estamos pasando el marrón a los países en desarrollo», según Imaz.

Josu Jon Imaz considera que lo verdaderamente relevante sería reducir la edad media del parque móvil español, que ya se encuentra en los 12,8 años, frente a los 12,4 años de 2018. Son los coches antiguos los que más contaminan y sobre los que se debe actuar, frente a las tecnologías incorporadas a los nuevos -diésel y gasolina- que han permitido reducir esas emisiones de CO2.

En ese mismo foro, el consejero delegado de Repsol ha recordado al Ejecutivo que las consecuencias de una planificación drástica automovilística como la que había planteado inicialmente en el texto de propuesta de gobierno a Podemos son importantes para el conjunto de la economía. Imaz ha indicado que de las ocho primeras empresas españolas que más exportan, siete están ligadas a la automoción (Repsol, Seat, Renault, Cepsa, Ford, Peugeot y Opel). «¿Ha pensado alguien que las ventas al exterior dependen también de este tipo de debates?», se ha preguntado en voz alta.

La reprimenda del ejecutivo llega después de que las matriculaciones de turismos y todoterrenos descendieran en agosto un 30,8% en comparación con el mismo mes de 2018, hasta 74.490 unidades, y acumulan un descenso del 9,2% en los ocho primeros meses del año, según los datos difundidos este lunes por las patronales de fabricantes (Anfac), de vendedores (Ganvam) y de concesionarios (Faconauto). Se trata de la mayor caída para agosto en cuanto a la comercialización de turismos desde 2008, cuando se desplomó un 41,27 % en plena crisis económica.

Según Noemi Navas, directora de comunicación de ANFAC, en el último cuatrimestre del año «veremos tasas de crecimiento, por el efecto comparación, pero el mercado seguirá registrando una importante debilidad en las comercializaciones, sobre todo a los particulares». Desde esta organización creen necesario la puesta en marcha de medidas urgentes para revertir esta tendencia cuanto antes «con un plan de choque y medidas de estímulo a la compra de vehículos nuevos».