Repensar el liberalismo

Mari Carmen Gallastegui
MARI CARMEN GALLASTEGUI

Hace unos días leí en la revista 'The Economist' (15/9/2018) un artículo al que denominaban 'manifesto' en el que se argumentaba a favor de repensar el espíritu con que nació el liberalismo. La revista comenzó su andadura hace 175 años y su creación tenía como objetivo defender el liberalismo, entendido como «un compromiso universal con la dignidad individual, con los mercados abiertos, con gobiernos limitados y con una fe en el progreso humano logrado a través de las reformas y los debates».

Tengo que reconocer que la frase que he entrecomillado me gustó y me sorprendió; lo que me sorprendió fue el deseo explícito de mantener gobiernos limitados cuando bastaba con referirse a gobiernos eficientes buscando el bien común. Sin embargo, hacer sugerencias de cambio a un texto de esta revista, y de hace 175 años, está fuera de mi alcance, así que olvidaré esta cuestión.

Lo que sí me parece claro es que la filosofía política del liberalismo, que siempre ha defendido 'The Economist', ha tenido sus frutos en el pasado y que es preciso reconocer que vivir de «rentas» o «glorias pasadas» es una utopía. Si lo que ahora nos preocupa es garantizar el presente y el inmediato futuro, el pensamiento liberal no puede obviar la necesidad de hacer una reflexión que dé respuesta a las dudas de los que ahora son jóvenes, o incluso no tan jóvenes; dudas acerca de la eficacia de la democracia liberal para conseguir los objetivos ambiciosos que queremos lograr.

La mayoría queremos que nuestros hijos/as tengan un futuro mejor que el que tuvimos que afrontar nosotros, queremos que la democracia se mantenga, que los resultados que se obtienen con las transacciones en los mercados sean razonablemente justos y que se mantengan los derechos políticos, las libertades civiles y valores como la equidad y la justicia. Es difícil garantizar que todos estos deseos se conviertan en realidad (manifesto dixit) y, desde luego, resulta bastante evidente que cada vez hay más dudas al respecto.

Los autores del artículo siguen creyendo, y así lo expresan, en el poder que tiene la idea liberal y afirman que es posible que el Estado (gobierno) trabaje más y mejor a favor de los ciudadanos. ¿Cómo? Repensando el sistema impositivo, el sistema educativo, el bienestar y, desde luego, el fenómeno migratorio.

Ojala a los autores del artículo les acompañe la razón. Pero lamento, y con esto termino, que no mencionen una tarea pendiente que es fundamental: la lucha contra el cambio climático que, exige, además de políticas públicas inteligentes, el apoyo y empeño de todos los ciudadanos.

 

Fotos

Vídeos