La recaudación de impuestos en Euskadi se encamina hacia otro récord histórico

El consejero Pedro Azpiazu junto a Jabier Larrañaga, José María Iruarrizaga y José Luis Cimiano, diputados forales de Hacienda. /EFE
El consejero Pedro Azpiazu junto a Jabier Larrañaga, José María Iruarrizaga y José Luis Cimiano, diputados forales de Hacienda. / EFE

Las haciendas vascas ingresan 182 millones más en la primera mitad del año

Manu Alvarez
MANU ALVAREZ

La maquinaria de recaudar impuestos en el País Vasco parece perfectamente engrasada. Las diputaciones de Bizkaia, Gipuzkoa y Álava llevan camino de batir este año, por segunda vez consecutiva, la recaudación anual de tributos. Al menos eso es lo que se desprende de los resultados cosechados en el primer semestre del ejercicio, en el que la buena marcha de la economía se ha traducido en mayores recursos para el gasto público. Las cifras superan las previsiones.

Las haciendas forales han recaudado entre enero y junio un total de 5.729 millones de euros, lo que supone 182 millones más que en el mismo periodo de 2017. En términos relativos refleja un incremento de la recaudación del 3,28%, cuando se acaba de llegar al ecuador del ejercicio. Y aunque esa tasa puede parecer modesta e incluso mediocre en una primera aproximación, lo cierto es que un análisis de detalle permite descubrir todo lo contrario. El aumento real de ingresos es muy importante.

Economía al alza

¿La razón de ese aparente contrasentido? Pues el hecho de que los ingresos del primer semestre de 2017 estuvieron 'dopados', engordados coyunturalmente, por una devolución extraordinaria de dinero vinculado al IVA que realizó la Administración central. Aquella devolución -para el conjunto del año la cifra ascendió a 600 millones de euros-, estaba relacionada con la liquidación del Cupo del periodo 2007 a 2016, sobre la que se acababa de alcanzar un acuerdo entre los Gobierno central y vasco a mediados de mayo.

Así las cosas, si se dejan a un lado los ingresos extraordinarios en el primer semestre de 2017, el aumento de ingresos en el periodo de enero a junio de este año supera ligeramente el 8%. Un tirón -salvo una modificación en los ingresos a cuenta de Sociedades, no ha habido cambios legales que afecten a los ingresos reales de este año- que sólo es posible en momentos en que la economía demuestra un comportamiento alegre, con aumentos del PIB en el entorno del 3%.

Con todo, la posibilidad de batir el récord histórico a finales de este año se intuye más que plausible. Hay que tener en cuenta que en el primer semestre del ejercicio se dilucida uno de los impuestos críticos para determinar la recaudación, como es el IRPF. El aumento de ingresos en este tributo, fruto de la progresiva recuperación del empleo y también de un moderado incremento de los salarios, se acerca al 6%. Para el segundo semestre queda la incógnita en torno a la recaudación del Impuesto de Sociedades -la mayoría de las empresas presentan ahora, en julio, su liquidación-, pero todos los indicadores adelantados permiten aventurar que el beneficio de las empresas creció el pasado año y por lo tanto también lo hará su contribución al fisco. La tercera gran pata sobre la que se asientan los ingresos públicos es el IVA. Un impuesto íntimamente ligado al consumo, que tiene en 2018 un comportamiento excepcional, con aumentos por encima del 7%. Y ello no sólo porque el consumo privado se mantenga con buen tono, sino porque se ha registrado un notable incremento del precio de los carburantes. Lo que es una mala noticia para la práctica totalidad de los contribuyentes, el aumento del precio de las gasolinas, es oro molido para las arcas de Hacienda.

Mejor de lo previsto

La recaudación de estos primeros seis meses apunta en una línea de clara superación de las estimaciones. Cuando el Consejo Vasco de Finanzas se reunió el pasado mes de octubre para hacer previsiones, trazó una proyección conservadora e incluso tímida sobre los ingresos de 2018. Habida cuenta del ingreso extraordinario contabilizado en 2017, los responsables de las haciendas vascas llegaron a la conclusión de que no se superarían los ingresos de ese año, sino que en 2018 sería aceptable anotar un recorte del 0,57%. De mantenerse la senda de aumento del 3,28% marcada en los seis primeros meses -no hay razones que inviten a pensar lo contrario-, esa estimación quedará claramente superada y los presupuestos públicos, en especial el del Gobierno vasco, puede situarse por segundo año consecutivo en superávit.

Las claves

Previsiones
El Presupuesto apuntaba a un leve descenso para este año, debido a los ingresos extraordinarios de 2017
Incógnitas
En las próximas semanas se podrá conocer el comportamiento del Impuesto de Sociedades

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