Plan en Alemania para reducir la contaminación sin restringir los coches diésel

Tubo de escape expulsando gases en un coche diesel./Afp
Tubo de escape expulsando gases en un coche diesel. / Afp

Los propietarios de diésel antiguos serán bonificados para cambiar sus coches o actualizarlos

RC

El Gobierno alemán llegó ayer a un acuerdo para implementar un plan de reducción de la contaminación de los vehículos diésel sin tener que restringir su tráfico en las grandes ciudades. Dicho acuerdo consistirá fundamentalmente en ofrecer dos opciones a los propietarios de este tipo de vehículos: el intercambio bonificado de sus coches diésel que no cumplan el estándar Euro 6 o una actualización de los vehículos para reducir sus emisiones. De los 46,5 millones de automóviles que hay en Alemania, cerca de 9 millones son diésel que no cumplen el estándar Euro 6.

Sin embargo, los fabricantes de automóviles, que desde el principio se mostraron defensores de la renovación de coches diésel antiguos con incentivos, han criticado la opción de la actualización, que consideran costosa. Así, Volkswagen, aunque aceptará realizar actualizaciones de los componentes de sus coches si el cliente la solicita, dará primas de hasta 5.000 euros para aquellos que quieran cambiar de automóvil. Por su parte, Mercedes-Benz ofrecerá incentivos de hasta 10.000 euros y BMW de 6.000 euros a los clientes que renueven sus vehículos.

Asimismo, Renault, el único fabricante no alemán que se ha manifestado sobre el tema, anunció ayer que también ofrecerá a los propietarios de antiguos coches diésel en el país primas de 10.000 euros para que los cambien por modelos nuevos.

Más drástica es la posición de Dinamarca, cuyo gobierno ha propuesto una ley con la que directamente pretende prohibir la venta de nuevos coches de motor de combustión, ya sean diésel o gasolina, para el año 2030, e incluso de los vehículos híbridos en 2035, con lo que a partir de ese año sólo podrían comercializarse en el país automóviles eléctricos.

La idea sigue la línea de Reino Unido y Francia, que ya se han comprometido a prohibir los coches de combustibles fósiles en 2040.