El PSE pierde peso en Kutxabank tras el relevo del exconsejero de Economía Carlos Aguirre

Carlos Aguirre junto a la secretaria general del PSE, Idoia Mendia, durante su etapa en el Gobierno vasco. /Jesús Andrade
Carlos Aguirre junto a la secretaria general del PSE, Idoia Mendia, durante su etapa en el Gobierno vasco. / Jesús Andrade

La entidad anunció ayer que el puesto vacante será ocupado por José Julio Zatón, un exdirectivo del Banco Santander

Manu Alvarez
MANU ALVAREZ

Aunque oficialmente no hay colores ni cuotas políticas en el consejo de administración de Kutxabank -la realidad es bien distinta-, lo cierto es que el Partido Socialista de Euskadi va a perder peso en este órgano de gobierno de la principal entidad financiera del País Vasco. La salida del exconsejero socialista de Economía y Hacienda Carlos Aguirre ha sido cubierta con el nombramiento de José Julio Zatón, un profesional del sector bancario, exdirectivo del Banco Santander y sin etiqueta política. Por otra parte, directivos de la entidad financiera consultados por EL CORREO dan como segura la continuidad de Gregorio Villalabeitia en la presidencia del banco. Su contrato actual finalizaba el próximo noviembre.

La salida de Aguirre del consejo se produjo formalmente el pasado mes de abril, después de haber cumplido el periodo de cuatro años para el que había sido designado como consejero. La decisión de cortar toda posibilidad de renovación fue, aseguran fuentes conocedoras del proceso, un empeño personal y una imposición del presidente del banco, Gregorio Villalabeitia. La química entre ambos, agregan las mismas fuentes, no era buena. Aguirre, consejero de Economía y Hacienda en el gabinete de Patxi López justo en el momento en que se produjo la fusión de BBK, Kutxa y Vital, a finales de 2011, se incorporó al consejo del banco en marzo de 2014. Aunque formalmente lo hizo en calidad de «independiente» -concepto legal para identificar a los consejeros que no representan a los propietarios de una sociedad mercantil y que acceden por su cualificación profesional-, lo cierto es que todo el mundo interpretó que era una concesión al PSE. Por si hubiese alguna duda, el exlehendakari Patxi López se felicitó entonces por el nombramiento de Aguirre. «Ya dijimos -apuntó López en marzo de 2014- que el consejo de Kutxabank tenía que recoger la pluralidad del país». La influencia del PSE en este consejo, tras la salida de Aguirre, queda por el momento en manos de José Miguel Martín Herrera, exconsejero de vivienda del PSE -en representación de la fundación Kutxa- y de Manuela Escribano, profesora universitaria y exviceconsejera de Hacienda en el gabinete de Patxi López. Escribano, al igual que sucedía con Aguirre, figura formalmente como «independiente».

José Julio Zatón, el nuevo consejero, responde a un perfil puramente técnico. Es licenciado en Económicas por la UPV y máster en dirección de empresas por el IESE. En su carrera profesional ha pertenecido a entidades como el Chase Manhattan Bank, Grupo Lloyds Bank y también al Banco Santander, donde fue responsable de la operativa de grandes empresas en el País Vasco. Hasta hace dos años, momento en que se prejubiló en el Banco Santander, ocupaba la dirección de riesgos en la territorial de Cataluña de esta entidad.

Fuentes del Partido Socialista de Euskadi, que no ocultan un cierto malestar en torno a la actuación de Gregorio Villalabeitia en este caso, aseguran que la situación se «reequilibrará» en futuras renovaciones del consejo del banco, con la entrada de algún vocal cercano a la formación que dirige Idoia Mendia.

Continuidad del presidente

Por otra parte, directivos y consejeros de Kutxabank dan como segura la continuidad de Villalabeitia en la presidencia del banco. Al menos, apuntan, por un periodo adicional de dos años que al parecer ya estaría pactado con el PNV, formación que ejerce un control indirecto pero amplio sobre la entidad.

Villalabeitia, que también había sido prejubilado por BBVA en 2003, fue designado presidente de Kutxabank en noviembre de 2014 en unas circunstancias muy especiales. Sustituía en el cargo a Mario Fernández, que había presentado su dimisión al no obtener el respaldo del PNV a su proyecto de ampliar la base de capital del banco, con la incorporación de socios privados. Su contrato y designación como consejero de la entidad, aprobado para un periodo de cuatro años, vencen por tanto en poco más de dos meses. Aunque de momento los órganos de gobierno del banco no han hecho oficial la renovación, la ausencia de movimientos es lo que, aseguran, permite confirmar que será así. «Si se preparase una sustitución -afirman fuentes conocedoras de los mecanismos internos de Kutxabank-, la comisión de nombramientos debería haber remitido hace seis o siete meses el currículum del sustituto al Banco Central Europeo para solicitad su convalidación. No se ha hecho. Luego, al menos en el próximo año, es materialmente imposible la sustitución», concluyen.

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