Los pensionistas exigen a ayuntamientos y diputaciones «que se mojen»

La marcha ha cubierto se habitual recorrido desde el Sagrado Corazón hasta el Ayuntamiento. /Fernando Gómez
La marcha ha cubierto se habitual recorrido desde el Sagrado Corazón hasta el Ayuntamiento. / Fernando Gómez

Algo menos de 10.000 mayores han reclamado a ambas instituciones en Bilbao medidas sociales que afectan al colectivo

ERLANTZ GUDEBilbao

Algo menos de 10.000 mayores se han vuelto a manifestar este sábado por el centro de Bilbao. Al margen de la clásica exigencia: revalorización anual de las pensiones conforme el IPC o una prestación universal de 1.080 euros, los mayores han dirigido sus reclamaciones a ayuntamientos y diputaciones, ante la inminencia de los comicios locales y forales.

Y es que si en la anterior marcha -el 14 de abril- buscaban condicionar a los partidos que concurrían a las elecciones generales para que respaldaran sus peticiones, en esta ocasión han hecho lo propio, adaptando sus demandas a las competencias de ayuntamientos y diputaciones forales. «Que se mojen», han insistido.

Víctor Etayo, rostro visible del movimiento vizcaíno que ha leído el comunicado del colectivo en el Ayuntamiento, lo explica: «Los derechos sociales son transversales. Hay servicios sociales que competen a entidades locales, y se han recortado. Estamos hablando de cuestiones que nos afectan directamente como el servicio de ayuda a domicilio, la asistencia a mayores o la accesibilidad».

Mayor acceso a la RGI

En su mira también están las elecciones a los parlamentos autonómicos, aunque no se celebran este año en Euskadi. El movimiento dirige con todo sus exigencias al Gobierno vasco: «Los requisitos para que se complemente la pensión con la RGI son excesivos, y si tiene una propiedad inmobiliaria o vive con otra persona que cobra cierta prestación no se le complementa», ha anotado Jon Fano. De hecho, Navarra -donde sí hay comicios- sí ha tomado medidas para favorecer fiscalmente a quienes cobran la Renta Garantizada.

Los pensionistas permanecen por otra parte a la espera de los pasos que dé el nuevo Ejecutivo nacional. Aunque seguirán con sus concentraciones de los lunes, darán un margen antes de convocar otra gran marcha. Son prudentes, pero confían en que los guiños del PSOE al colectivo se materialicen a tenor de las fuerzas «progresistas» en las que la formación socialista puede apoyarse en el Pacto de Toledo y en el Parlamento.