La OCDE mantiene el crecimiento «robusto» de España en el 2,2% este año

El consumo privado seguirá siendo el sustento de la economía española./Efe
El consumo privado seguirá siendo el sustento de la economía española. / Efe

La organización reitera la necesidad de reducir la deuda pública y calcula que el déficit cerrará 2019 en el 2%, en línea con las previsiones del Gobierno

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZMadrid

La OCDE tiene una visión positiva de la marcha de la economía española. Sus cálculos macroeconómicos coinciden con los de la AIReF (Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal) y con los del Gobierno al fijar en el 2,2% el avance en 2019 y en el 1,9% el año que viene, siempre dentro de un ritmo «robusto», aunque reconocen que «más moderado» que en los anteriores años con tasas que superaban el 3%. De hecho, es el único país europeo al que la OCDE no aplica un recorte en sus previsiones de crecimiento.

La organización asegura en su informe 'Perspectivas económicas' publicado este martes que la creación de empleo mantendrá el ritmo de la economía y esto, a su vez, conseguirá reducir más el paro durante los próximos dos años. «El aumento del empleo y la subida de los salarios sustentarán el crecimiento del consumo», explica el documento, que señala a esta demanda interna como el motor principal de la economía española.

Además, la política monetaria acomodaticia de la eurozona «debería seguir impulsando la inversión privada». Por el lado de las exportaciones, este año se desacelerarán «en línea con lo que ocurre en los países principales socios comerciales de España», pero pronostica un repunte en 2020. «Se prevé que la contribución del sector externo al crecimiento se mantendrá en general neutral en el período de proyección».

La OCDE alerta de que un crecimiento menor del previsto en la eurozona supondrá una caída de las exportaciones españolas

Así, los mayores riesgos que la OCDE observa para la situación económica española es que un crecimiento menor de Europa del previsto acarreará bajada de las exportaciones, ya que es el principal destino de nuestros productos. Por otro lado, el crecimiento del consumo privado podría reducirse si el ritmo de creación de empleo se ralentiza más de lo proyectado o «si persiste la incertidumbre política porque reduce la confianza del consumidor». Pero también consideran posible que una mayor demanda de Europa impulse el crecimiento más de lo inicialmente previsto.

Reducir el déficit y la deuda pública

La OCDE reitera la necesidad que tiene España de reducir la «todavía elevada» deuda pública «ateniéndose a sus objetivos fiscales». De hecho, el organismo recomienda que en caso de que el crecimiento sorprenda al alza, «todos los ingresos inesperados se deben utilizar para reducir el ratio de deuda más rápidamente». Recuerda que aunque los Presupuestos de 2019 no fueron tramitados por el Congreso, se han aprobado algunas medidas y la orientación fiscal de este año será «ligeramente expansiva». Con ello, la OCDE reconoce que aunque se brindará apoyo a la demanda interna, existe la necesidad de fortalecer aún más las finanzas públicas estructurales.

Sobre el déficit público, la organización proyecta que se rebaje del 2,5% actual al 2% del PIB al cierre de 2019, tal y como está previsto por el Gobierno. Aunque advierte de que esta favorable disminución del agujero fiscal será debido «principalmente a las favorables condiciones macroeconómicas», por lo que recomienda cambios estructurales.

Otra recomendación que el organismo con sede en París hace a España es en materia de empleo. Apunta hacia la necesidad de mejorar las políticas de aprendizaje «a lo largo de la vida» para facilita la adaptación de los «adultos poco cualificados» a las necesidades del futuro. Además, fija su recomendación también sobre la alta tasa de abandono escolar temprano en nuestro país y pide «apoyo individual» para los estudiantes que estén en esta situación.

Así, reconoce que aunque el mercado de trabajo está mejorando y la tasa de paro ha caído al 14%, el mercado laboral español necesita «políticas más efectivas y de recapacitación laboral para reducir el paro y las desigualdades», teniendo en cuenta que la mitad de los desempleados llevan más de un año buscando un puesto de trabajo, son los denominados parados de larga duración. Incluso el documento hace hincapié en que fomentar la «movilidad de los profesores mejor cualificados entre escuelas y regiones es otro modo de aumentar la igualdad de oportunidades».

La amenaza de China

La ministra de Economía, Nadia Calviño, estuvo presente durante la presentación del informe en el foro de la OCDE en París y señaló que hay unas perspectivas «positivas» para 2019, pero sobre todo para 2020. «He notado mayor optimismo en la última reunión del Econfin (ministros de Economía y Finanzas de la UE) de la semana pasada que en las anteriores», reconoció.

Preguntada por España y su buen ritmo económico a pesar de la ralentización de Europa, la ministra afirmó que «la clave» está en la reducción de la tasa de paro constante, que ha reforzado la demanda interna y ha dinamizado la inversión. «Es importante distribuir el crecimiento, hacerlo inclusivo, repartir bien los elementos disponibles entre la población», explicó Calviño, haciendo referencia a las medidas aprobadas por el Gobierno.

La OCDE no se olvida de la guerra comercial entre China y Estados Unidos, a la que responsabiliza de la ralentización del crecimiento económico mundial hasta el 3,2% para 2019, «por debajo del avance de los últimos 30 años». Para 2020, calculan que la economía repunte al 3,4%. Según sus cálculos, la caída de la economía china puede suponer la caída de todos los demás en efecto dominó.