Navantia analizará los perfiles de la plantilla de La Naval para decidir su reubicación laboral

Imagen del astillero La Naval de Sestao, sin actividad desde finales de 2017. /Luis Ángel Gómez
Imagen del astillero La Naval de Sestao, sin actividad desde finales de 2017. / Luis Ángel Gómez

El proceso se acelerará a partir de la próxima semana, cuando se materialice la rescisión de sus contratos en el astillero vasco

MANU ALVAREZ

Navantia y el grupo público Sepi han empezado a dar los primeros pasos para absorber a 150 operarios que hasta ahora formaban parte de la plantilla del astillero vizcaíno La Naval. Navantia va a comenzar a analizar los perfiles de estos trabajadores -su formación y las tareas que han desarrollado hasta ahora-, con el objeto de decidir en qué puesto reubica a cada uno. Por otra parte, representantes sindicales mostraron ayer su extrañeza por el hecho de que el Ministerio de Industria hubiese cancelado la reunión que iba a celebrarse en Madrid con los representantes de la plantilla. Fuentes del Gobierno central señalaron que no existía un compromiso firme de reunión y que tan sólo se había fijado la fecha, como mera referencia, para el caso de que hubiese alguna novedad. Sin embargo, concluyeron, nada ha cambiado en el panorama del astillero, que enfila ya la recta final de su liquidación.

La reincorporación a la Sepi, sin embargo, no beneficiará a los 178 trabajadores del astillero, sino únicamente a los 150 que ya pertenecían a la empresa cuando ésta fue privatizada en 2006. El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero concedió esta garantía a los trabajadores que abandonaban la firma pública Izar, de la que salió La Naval como astillero privado y Navantia, que se mantuvo como propiedad del Estado.

Acuerdo sobre el despido

Si se cumple el calendario previsto, los sindicatos y el administrador concursal -que gestiona esta parte del proceso por mandato judicial- mantendrán su última reunión el próximo miércoles. El encuentro tiene como único objetivo alcanzar un acuerdo en torno a la oferta de las condiciones de despido. El administrador ha ofrecido en los últimos encuentros una indemnización ligeramente superior a la que corresponde al despido por causas objetivas -20 días de indemnización por cada año de antigüedad, con un límite de 12 mensualidades-, aunque hasta el momento los sindicatos no han aceptado.

A partir de ese momento, con acuerdo o sin él, el administrador remitirá un informe al juzgado que se encarga del proceso concursal de La Naval, para que ordene el despido de la totalidad de la plantilla. Hasta ahora, los trabajadores han cobrado una parte de su salario del Servicio Público de Empleo, con un complemento que abonaba la empresa. A partir de ese día dependerán únicamente de la prestación de desempleo, aunque algunos, los de menos antigüedad, prácticamente ya la han agotado. Será a partir de ese instante, además, cuando se aceleren las negociaciones entre los sindicatos y Navantia para matizar las condiciones de incorporación de los trabajadores.

Por el momento no existe una fecha concreta para la incorporación de los 150 trabajadores. Ni siquiera su destino final, ya que dependerá precisamente del análisis de sus perfiles laborales y de las necesidades de Navantia. Al menos en teoría, la recolocación puede producirse en los astilleros de Ferrol, Cartagena y Cádiz, así como en las oficinas centrales de la empresa en Madrid.

Por otra parte, la secretaria general del PP vasco, Amaya Fernández, calificó ayer de «intolerable» el «desplante de los gobiernos español y vasco a los trabajadores de La Naval», tras la cancelación de la reunión de Madrid. En su opinión, «cancelar la reunión por la ausencia de novedades» supone «un desprecio hacia la Margen Izquierda porque la búsqueda de un inversor es responsabilidad directa del Gobierno vasco y del Gobierno central, que están en la obligación de mantener el proyecto de La Naval», concluyó.

 

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