La ministra Maroto aboga por un Gobierno estable y mayor presión fiscal para mejorar los servicios sociales

El presidente de Cebek, Iñaki Garcinuño, la ministra Reyes Maroto, la consejera vasca Arantxa Tapia, el exministro Cristóbal Montoro, y el moderador del debate, Ignacio Marco-Gardoqui./EFE
El presidente de Cebek, Iñaki Garcinuño, la ministra Reyes Maroto, la consejera vasca Arantxa Tapia, el exministro Cristóbal Montoro, y el moderador del debate, Ignacio Marco-Gardoqui. / EFE

La ministra de Industria ha participado junto el exministro de Hacienda Cristóbal Montoro y la consejera vasca Arantxa Tapia en un debate posterior a la asamblea de Cebek

Carmen Larrakoetxea
CARMEN LARRAKOETXEABilbao  

La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, ha hecho una encendida defensa de la necesidad que tiene España de que haya «estabilidad política para sacar adelante las grandes reformas que son necesarias», entre las que especificó la modernización del sistema fiscal, que permita incrementar los ingresos para mejorar los servicios sociales y también para que coticen los nuevos agentes y plataformas surgidas alrededor de internet.

Maroto ha justificado la necesidad de una nueva reforma fiscal también en el hecho de que la presión fiscal en España está ocho puntos por debajo de la media europea, por lo que hay margen para poder hacerlo y hay que lograr un sistema más progresivo. En este sentido hizo referencia a la fijación de un tipo mínimo efectivo en el Impuesto sobre Sociedades para las grandes empresas, ya que según indicó la tributación de las pymes es mayor porque no se pueden beneficiar de las desgravaciones.

También hizo referencia al agravio comparativo que cree que existe sobre el comercio tradicional, de proximidad y para los hoteles convencionales en materia fiscal en comparación con las nuevas multinacionales como Amazon, Alibaba o las plataformas de pisos turísticos, para que también paguen los impuestos que les corresponde.

La ministra insistió en que hay que definir «el modelo de bienestar social que queremos», por lo que «si queremos un estado de bienestar reducido, no necesitamos recaudar más, pero si queremos mejorar en bienestar hay que modernizar el sistema fiscal».

La ministra, que también hizo una encendida defensa de la industria y de la internacionalización como bases sanas para el crecimiento económico español, indicó que los mayores peligros que se ciernen sobre la economía española son la incertidumbre que están generado las tendencias de vuelta al proteccionismo comercial, como la guerra arancelaria entre Estados Unidos y China, por lo que de cara a la próxima reunión de ministros de Economía y Comercio del G-20, España insistirá en que Europa debe hacer un esfuerzo por propiciar que se recupere la apertura del comercio internacional.

Defensa del Concierto Económico

En la jornada debate posterior a la asamblea de la patronal vizcaína Cebek, que estuvo moderada por el abogado economista y comentarista económico de EL CORREO, Ignacio Marco-Gardoqui, también tomaron parte la consejera de Desarrollo Económico, Arantxa Tapia; y el ex ministro de Hacienda del PP, Cristóbal Montoro, que coincidieron en hacer una clarísima defensa del modelo del Concierto Económico vasco y del Cupo. Montoro, quien en su día firmase por parte del Estado la renovación del Concierto Económico de 2001 y que en 2017 también participase en la última liquidación y renovación de la Ley Quinquenal del Cupo, insistió en varias ocasiones en que el Concierto Económico vasco es beneficioso no sólo para Euskadi, sino también para toda España, además de estar basado en la legislación básica constitucional.

El exminisitro de Hacienda ha recalcado que Euskadi es uno de los grandes motores de la economía española y lo tiene que seguir siendo y «aspirar a serlo todavía más» y en este contexto hizo una defensa encendida de la «singularidad foral» vasca y el Concierto Económico. Así enfatizó y repitió en varias ocasiones que el Concierto y el Cupo no suponen «ningún agravio comparativo para nadie, no pierde nadie en ese total». De ahí que abogó por «fomentar, respaldar, valorar», pero también aboga por hacer un esfuerzo en «explicar que es una parte sustancial de nuestra convivencia, que no es un agravio contra nadie».

Ahí rechazó de plano las cuentas que desde algunas instancias se hacen para tratar de presentar el Concierto y el Cupo como un privilegio y discriminación frente a otras comunidades autónomas. Además Montoro ha recordado que su participación en la firma de la renovación del Concierto Económico y la ultima actualización del Cupo no fueron el resultado de la debilidad política del PP, ni una necesidad de contar con el apoyo del PNV, ya que por ejemplo en 2001 el PP gozaba de mayoría absoluta.

Respecto a la economía, el exministro Cristóbal Montoro constató que el actual crecimiento económico español es sólido y sano, basado en la economía real, con superávit en la balanza comercial, pero lo que más le preocupa es el control del gasto público y que el nuevo Gobierno no rompa la senda de reducción del déficit y no tensione la economía con subidas de impuestos. La consejera de Desarrollo Económico Arantxa Tapia también hizo una encendida defensa del sistema del Concierto Económico como esencia del autogobierno vasco y como facilitador de la ejecución de políticas públicas, como la vasca que siempre ha apostado por una economía basada en la industria y la innovación.

Y en materia de industria Tapia abogó por un desarrollo innovador y armónico, que vaya parejo con la innovación y el avance energético, para que ambos vectores juntos -industria y energía- propicien la reducción de emisiones y la sostenibilidad del medio ambiente. Tapia incidió en que la vía es el apoyo a la innovación, desde la neutralidad tecnológica, y de ahí procederá una industria más moderna y con menores emisiones. En este sentido hizo una clara defensa por el sector de automoción y sus diferentes tecnologías.